Muere electrocutada una joven de 15 años al caerle el móvil en la bañera

“Sabemos que no tenemos que cargar nuestros teléfonos mientras nos bañamos”

Hay que tener mil ojos con las nuevas tecnologías. Se trata un drama que ya había causado la muerte de una niña en Vitrolles (Francia) en diciembre pasado. Tiffen, una adolescente de 15 años, murió electrocutada por su teléfono móvil mientras se tomaba un baño en su casa de Marsella el pasado domingo 9 por la noche.

¿Qué sucedió? Tiffenn había enchufado su teléfono a un cable de extensión. Y ocurrió lo peor: el dispositivo cayó sobre su pecho mientras estaba sumergida en el agua de su bañera.

El peligro se hizo presente de un modo contundente. La fatalidad se produjo de inmediato. La joven fue llevada al hospital con un paro cardiopulmonar y, a pesar de la rápida intervención de los bomberos, no sobrevivió.

Todo ocurrió en un visto y no visto. La familia, como cabe pensar, se encuentra en estado de shock. «Sabemos que no debemos cargar nuestro teléfono cuando nos bañamos.

Pero toda nuestra vida está en nuestro teléfono celular, en las redes sociales en particular. No se puede vivir sin él, incluso en el baño», dijo Tom, el mejor amigo del hermano gemelo de Tiffen.

Es necesario crear conciencia. A fondo. Y con seriedad porque el teléfono móvil en el baño se ha convertido en un hábito para muchos adolescentes que escuchan música, miran películas y revisan sus mensajes.

El 17 de diciembre en Vitrolles, Camélia, de 10 años, murió en circunstancias muy parecidas. Su familia hizo público el caso para alertar a los jóvenes del peligro que entraña ir a todos lados con el móvil. Toda campaña de concienciación será poca.