La Guardia Civil de Cádiz investiga a una persona de nacionalidad alemana por la comisión de tres delitos contra la seguridad vial, después de tener dos accidentes, provocando daños materiales, marcharse del lugar de los siniestros, y negarse a pasar la prueba de alcoholemia en la A-2233 que une Conil y Barbate (Cádiz).

Según ha explicado en una nota, los hechos ocurrieron cuando la Guardia Civil del Subsector de Tráfico de Cádiz recibió aviso de la ocurrencia de un siniestro vial en la carretera A-2233. El accidente consistió en la colisión frontal entre dos vehículo que ocasionó daños materiales, en el que uno de ellos huyó del lugar sin aportar ninguna justificación y realizando una conducción temeraria.

Los agentes, tras realizar un reconocimiento de la zona, hallaron en las inmediaciones del lugar el vehículo que abandonó el lugar del accidente, el cual había perpetrado un nuevo siniestro vial que consistió en una salida de vía con el resultado nuevamente de daños materiales.

La conductora se negó a someterse al control de alcoholemia 

Por su parte, la conductora, de nacionalidad alemana, presentaba una sintomatología compatible con el consumo de bebidas alcohólicas, pero se negó de manera reiterada a someterse a las pruebas de detección de alcoholemia y estupefacientes.

Tras la investigación de los accidentes, y gracias a las manifestaciones de varios testigos, se comprobó que la investigada, después de la colisión frontal huyó del lugar a gran velocidad, chocando con varios elementos viales y provocando situaciones de riesgo para los usuarios que circulaban por la vía.

Por todo ello procedieron a investigar a esta súbdita alemana por la comisión de tres delitos contra la seguridad vial: conducir un vehículo a motor bajo la influencia de bebidas alcohólicas, conducir un vehículo a motor con temeridad manifiesta y por negarse a someterse a las pruebas legalmente establecidas para la comprobación de las tasas de alcoholemia y presencia de drogas tóxicas en el organismo.