Dicen los expertos que el coronavirus estaba ya instalado en nuestro mundo antes  bastante antes- de la llegada a España, del estado de alarma y de las semanas de confinamiento. Ahora bien, parece que no tanto como para tener que retrotraernos a 1914. Que es un decir bastante lejano.

A día de hoy las mascarillas forman parte del paisanaje urbano. Y del devenir humano. Ya no concebimos el ciudadano actual sin las mascarillas protectoras. Más vale prevenir que curar. Este necesario cumplimiento de la normativa sanitaria propicia incluso a veces a hechos pintorescos…

Así ha sucedido con un gran gazapo televisivo que ha pasado desapercibido para la mayoría de los televidentes. Pero no para todos. Nos referimos a la presencia de alguna mascarilla en el referido año 1914… de ‘Acacias 38’.

Y es que los espectadores -algunos, los menos- del serial de Boomerang TV para RTVE se percataron de este curioso detalle -que podría llamar la atención- en el fondo de una de sus escenas. Allí hacía acto de presencia un elemento demasiado actual…

Pongámonos en situación: ajena a la conversación que mantenían en primer término, en primer plano, los personajes de Anabel (Olga Haneke) y Natalia (Astrid Janer), una figurante cruzaba el fondo del cuadro con una mascarilla. Con una mascarilla contra el coronavirus. De las que nos ponemos a diario para salir de casa.

«Para que digan que en Acacias 38 no trabajan con seguridad»

El momento sucedió exactamente pasados los 20 minutos del episodio (el número 1.325 de la serie): fue brevísimo, pero también lo suficiente explícito como para que los espectadores se percatasen.

«Para que digan que en Acacias 38 no trabajan con seguridad», decía un usuario de Twitter tratando de observar el lado positivo del gazapo. Tomarse con buen humor un error es mostrar cuanto menos una buena dosis de comprensión.

Un apunte esclarecedor: el trabajo en el serial de época se reanudó con el inicio de la nueva normalidad, esto es, a finales de mayo, con una reorganización escrupulosa de la escenografía que facilitaría el trabajo en triple unidad y así reducir también el número de personas en set.

De otro lado, la serie utiliza controles y unidades móviles reducidas con esa misma pretensión. Todo cuidado y estudiado al milímetro. Del mismo modo, se procedió a una reescritura de secuencias porque era necesario adaptarlas a las nuevas necesidades.