Que razón que el dinero llama al dinero, sino que le pregunten a Francisco, un panadero sevillano al que la suerte tocó su puerta y el se las ha abierto por completo. Desde que le tocase el Euromillón en 2011, este vecino de Pilas se encontraba viviendo la vida viajando hasta la aparición de la pandemia.

Ha sido durante este tiempo cuando Francisco ha logrado multiplicar su fortuna y se ha embolsado otros 45 millones de euros invirtiendo en bolsa.

Después de toda una vida como panadero sabe lo que cuesta ganarse el dinero. Por eso, durante este tiempo se ha dedicado a invertir y aprender a moverse en mercados bursátiles para continuar aumentando su riqueza.

Esta última gran suma de dinero se la ha embolsado a través de las Sociedades de Capital Variable (Sicavs) en las que participa.

El caso de este panadero, que cerró su establecimiento en 2011, es una gran lección de las grandes vueltas que puede dar la vida.

Ahora, viviendo entre Sevilla y Madrid, y con sus inversiones repartidas en distintos productos financieros, Francisco se dedica a vivir la vida viendo aumentar su patrimonio sin grandes riesgos.