Anthony Perkins nació predestinado para el mundo de la escena. De casta le venía al galgo. No en balde fue hijo del actor Osgood Perkins. Cayó de pie encima de la escena. Con unos comienzos que fueron miel sobre hojuelas: debutó en la película ‘La actriz’, en 1953, junto a Spencer Tracy y Jean Simmons. Eso se llama entrar por la puerta grande con unos compañeros de excepción.

Pero ahí no quedó la cosa. Porque además recibió una nominación al Oscar por su segundo trabajo. Concretamente en la película ‘Friendly Persuasion’ protagonizada en 1956 por Gary Cooper. Seguidamente rodó con las actrices más reveladoras del momento, léase Sophia Loren, Silvana Mangano, Audrey Hepburn o Jane Fonda.

Pero el espaldarazo le sobrevino también pronto al encarnar a Norman Bates, protagonista de la hoy mítica película -tan icónica- ‘Psicosis’ de Alfred Hitchcock. Norman Bates fue ya, a partir de entonces, un personaje inmortal así como una de las encarnaciones más siniestras e inquietantes del cine de terror.

Curiosamente por este papel todos los críticos creían que recibiría un Oscar pero ni siquiera fue nominado. Sin embargo Anthony Perkins no se encasilló ni se encastilló en el personaje que lo lanzó a la cima del séptimo arte. Muy seguidamente rodaría ‘Phaedra’ con Melina Mercouri y también la aclamada ‘El proceso’, basada en la obra de Kafka, dirigida por Orson Welles.

Por no mentar la superproducción ‘¿Arde París?’ de René Clement o ‘Le scandale’ de Claude Chabrol. Bien es cierto que durante la década de los 70 su carrera perdió un poco de fuelle. No se supo entonces si se trataba de un impasse o de la verificación de un inevitable declive. Empero participó en filmes muy notables, tales como ‘El juez y la horca’ de John Huston o ‘Asesinato en el Orient Express’.

En los años 80 protagonizó las secuelas y precuela de ‘Psicosis’: ‘Psicosis II’ (que fue un gran éxito de taquilla), ‘Psicosis III’ (que él dirigió) y ‘Psicosis IV: el inicio’. En 1991 recibió el Premio Donostia a su carrera, otorgado por el Festival de Cine de San Sebastián. La vida de Perkins contó con una muy documentada biografía firmada por Charles Winecoff: ‘Anthony Perkins: Split Image’.