El Reina Sofía, número 1 en trasplantes de órganos realizados en Andalucía

Los diferentes equipos de trasplantes del hospital han realizado 45 trasplantes de riñón, 26 hepáticos, diez de corazón, 32 pulmonares y tres de páncreas

El Hospital Universitario Reina Sofía de Córdoba ha realizado durante los siete primeros meses del año un total de 116 trasplantes de órganos, una cifra que lo sitúa a la cabeza de Andalucía en actividad trasplantadora. Concretamente, los diferentes equipos de trasplantes del hospital han realizado 45 trasplantes de riñón, 26 hepáticos, diez de corazón, 32 pulmonares y tres de páncreas. De todos ellos, dos han sido trasplantes infantiles –corazón–.

Según informa la Junta en una nota, esta actividad extraordinaria pone de manifiesto la capacidad del centro, a pesar de la dificultad del momento de pandemia, así como el éxito del protocolo de desescalada. Además, «los diferentes equipos han realizado un esfuerzo extraordinario para implementar nuevos protocolos que ayudaran a recuperar el ritmo de actividad, garantizando la seguridad de los pacientes y profesionales».

En este mismo período, el balance de actividad de los hospitales andaluces eleva a 393 el número de trasplantes de órganos realizados, logrando que Andalucía mantenga la actividad y sea la comunidad autónoma con más donaciones y trasplantes realizados durante la pandemia.

A pesar de la situación vivida, el hospital ha logrado alcanzar una cifra de trasplantes pulmonares superior a la de años anteriores. Así, este año se han registrado 32 trasplantes de pulmón frente a los 31 del 2019 y los 24 del 2018 –siempre comparando los siete primeros meses del año–, creciendo especialmente el número de trasplantes bipulmonares –12 injertos este año–.

Se trata de un dato «muy importante», dado que «el centro es el único hospital de Andalucía acreditado para la realización de esta técnica, que requiera habilidad, destreza y continua actualización».

Además, hay que destacar que este año, el 38% de los trasplantes pulmonares se han realizado con órganos procedentes de otras comunidades, lo que implica que intervenga un mayor número de profesionales –tanto sanitarios, como no sanitarios– y eleva el grado de complejidad.

Igualmente importante es el uso de transporte aéreo para su traslado, lo que pone de manifiesto también la gran labor de coordinación de la Organización Nacional de Trasplantes y de los equipos extractores, que tienen que desplazarse allí donde se encuentre el órgano en el menor tiempo posible para reducir el tiempo de isquemia del órgano.