Adiós a un vehículo único: el taxi Maserati sale ardiendo en Sevilla Este

La causa del siniestro es una incógnita que aún no se ha podido descifrar

No es una noticia que huela a chamusquina aunque el resultado real sí produjera dicho olor. O casi. Y es que el taxi más valioso de la flota sevillana, salido de la factoría italiana Maserati, desafortunadamente puede quedar para la historia. Como una sombra que se esfumó bajo el fuego fatuo de la peor fatalidad.

Sobre la lorquiana hora de las cinco de la tarde de este martes 11 del corriente mes de agosto, los bomberos tuvieron que sofocar in extremis un incendio que ha destrozado el lujoso vehículo. Las llamas todo lo reducen a la nada. Nada pudo hacerse para salvar este patrimonio tan singular y único.

Ocurrió en una calle de Sevilla Este. El taxi Maserati o el taxirati como también se le conocía, llevaba operando desde 2017. Aquel año lo adquirió Jesús Lobo, quien describió la compra del costoso deportivo, valorado entonces en 130.000 euros, como la culminación -el logro, la alegría- de «un sueño».

Nada hacía presagiar este desenlace. El vehículo llevaba dos días estacionado en la calle Tigris, precisamente en las inmediaciones del domicilio de un familiar de Jesús. Por el momento se desconocen las circunstancias del siniestro. No se puede contrastar ninguna versión de la causa. No hay rastro del origen del incendio.

Ahora bien: si llevaba más de 48 horas parado, parece improbable que el incendio se deba a alguna avería. Cabe decir que el siniestro pilló al taxista fuera de Sevilla, de modo que la sorpresa fue aún mayor. Y la tristeza, absoluta: había trabajado muchísimo para conseguir su “sueño”.

El vehículo, bastante dañado, es un modelo Ghibli de 275 caballos de potencia y 3.000 V6 diésel. El mantenimiento por descontado tampoco está al alcance de cualquier bolsillo. Según admitió el dueño en 2017 y sin dar una cantidad precisa, el primer año de seguro tuvo que pagar entre 6.000 y 8.000 euros de póliza. Lo dicho, una excepción de lujo.