Condenan al Obispado de Cádiz por despedir como «represalia» a una trabajadora

La diócesis deberá hacer efectiva su readmisión como empleada 

El Obispado de Cádiz y Ceuta ha sido condenado en la sentencia dictada por el juez Francisco de Borja Derqui-Togores de Benito, magistrado del Juzgado de lo Social nº 3 de Cádiz, a la readmisión de la trabajadora María del Carmen Amigueti cuyo despido ha sido declarado nulo, así como al abono de la cantidad de salarios dejados de percibir durante los días posteriores al despido hasta que se haga efectiva su readmisión como empleada.

María del Carmen Amigueti fue despedida el 4 de octubre de 2018, después de ingresar como personal laboral del Obispado de Cádiz y Ceuta el 5 de septiembre del año 2000, ocupando en su último periodo de alta la categoría profesional de jefa administrativa en el centro de trabajo del Obispado de Cádiz ubicado en la calle Hospital de Mujeres de la capital gaditana.

La resolución no es firme y contra la misma el Obispado de Cádiz puede interponer recurso de suplicación, en los cinco días siguientes a la notificación de la sentencia, fechada el 10 de junio de 2019.