Andalucía se está sumando, con la consecución de muy buenos resultados en estudios de vida real en pacientes -lo que se denomina en inglés Real World Data-, al desarrollo y aplicación de las nuevas y últimas terapias emergentes en el diagnóstico y tratamiento del cáncer. Esto está logrando en los últimos años un aumento de la supervivencia en los pacientes con algún tipo de tumor; así como en la mejora de su calidad. Así se ha expuesto en el comienzo del Congreso anual de la Sociedad Andaluza de Oncología Médica (SAOM). Y que cuenta con la participación unos 200 oncólogos de toda Andalucía y otros expertos del ámbito nacional para analizar los últimos avances y novedades terapéuticas sobre el cáncer en nuestra comunidad.

Sociedad Andaluza de Oncología Médica

Durante la inauguración del encuentro, Manuel Ruiz Borrego, presidente de la Sociedad Andaluza de Oncología Médica subrayaba la consolidación de Andalucía como un referente nacional en el abordaje y tratamiento oncológico gracias a los tratamientos personalizados o las nuevas terapias cada vez más dirigidas. Y a las técnicas de detección basadas en las alteraciones moleculares de los pacientes, es decir, la nueva oncología de precisión.

Así, Ruiz Borrego ha incidido en que «nuestra comunidad es pionera en la práctica de ensayos clínicos y nuevos tratamientos en diversos tumores; que han demostrado su eficacia y aplicación en los pacientes. Pero que también estamos comprobando con el desarrollo de la Real World Data con datos de vida real; es decir, con los datos que nos ofrecen los pacientes de los hospitales y centros sanitarios andaluces, que están viendo mejorados su nivel de supervivencia y su calidad de vida».

Buen posicionamiento de Andalucía

«Andalucía está muy bien posicionada en este aspecto, lo que nos está permitiendo sumarnos al desarrollo de estas nuevas terapias y fármacos que ya están marcando el presente de la oncología; como la inmunoterapia, los ensayos clínicos o las nuevas moléculas», ha añadido el presidente de la SAOM. También ha puesto en valor la importancia de la colaboración multidisciplinar y la investigación como pilares fundamentales para seguir avanzando contra el cáncer.

Estudio de la SAOM

Un estudio realizado por oncólogos del Grupo de Trabajo de Inmunoterapia de la Sociedad Andaluza de Oncología (SAOM), pertenecientes a once hospitales de la comunidad, ha concluido que el empleo de los inhibidores de los puntos de control inmune (ICI), supone una mejora terapéutica para muchos pacientes con cáncer, tras confirmar que los resultados obtenidos en pacientes de ensayos clínicos son similares a los alcanzados en pacientes reales tratados en la consulta de oncología de estos centros hospitalarios de la comunidad.

Esta investigación presenta los primeros resultados del nuevo registro RIPACINA que el Grupo de Inmunoterapia de la SAOM está desarrollando. Y que está permitiendo caracterizar con exactitud los pacientes tratados con este tratamiento en Andalucía. En el estudio han participado oncólogos de los hospitales Virgen del Rocío y Macarena de Sevilla, el Complejo Hospitalario de Jaén, el Hospital Juan Ramón Jiménez de Huelva, los hospitales Virgen de la Victoria, Costa del Sol y Regional Universitario de Málaga; los hospitales San Cecilio y Virgen de las Nieves de Granada, el Hospital Reina Sofía de Córdoba, y el Hospital Puerta del Mar de Cádiz.

Resultados positivos

Los resultados de esta investigación se han presentado en el VII Congreso de la Sociedad Andaluza de Oncología Médica (SAOM), que celebrado la semana pasada. Reunió a más de 200 oncólogos y expertos de la comunidad andaluza y resto de España con el fin de presentar los últimos avances y novedades en el diagnóstico y tratamiento del cáncer.

Para el estudio se ha creado una herramienta informatizada, conocida como RIPACINA, que ha permitido la introducción de múltiples variables demográficas, clínicas y biológicas de los pacientes tratados con inhibidores de los puntos de control inmune. En esta primera fase, se han incluido pacientes con cáncer de pulmón, melanoma, cabeza y cuello, vejiga y cáncer renal, tratados con esta inmunoterapia antes de junio de 2019. Todos eran pacientes tratados fuera de ensayos clínicos.