La estación de esquí de Sierra Nevada ha culminado la instalación de los cien nuevos cañones de última generación adquiridos este verano y que ya están preparados para la temporada invernal 2020-21, cuya apertura está prevista para el último fin de semana de noviembre si las condiciones lo permitan.

Fuentes de Cetursa han detallado a Europa Press que los cañones ya han sido instalados en el dominio esquiable de la estación. Así, el departamento de Nieve Producida arrancará las pruebas de todo el sistema a mediados de octubre.

Esto ha propiciado, a su vez, la reubicación de 44 dispositivos y la baja definitiva de otros 43 (con más de 15 años de servicio). En total, Sierra Nevada dispone de más de 300 cañones de producción de nieve, casi todos automáticos.

Sierra Nevada, preparada para la temporada

Los nuevos TR10 (15 fijos y 4 móviles) y TL6 (81 unidades) destacan por su alto rendimiento en condiciones marginales y alta eficiencia en el consumo de luz y agua. Así lo pudieron comprobar la temporada pasada los técnicos de Sierra Nevada y de Techno Alpin (la multinacional italiana líder en el sector de nieve producida) con los 33 cañones de los mismos modelos adquiridos hace un año.

Tal y como estaba previsto, las nuevas adquisiciones han sido distribuidas fundamentalmente la columna vertebral de la estación, desde la superior del Telesilla Stadium (3.000 metros) hasta Pradollano (2.100 metros) pasando por la zona Principiantes de Borreguiles.

Su instalación tendrá gran incidencia en las partes bajas del dominio esquiable, con especial protagonismo en los tramos finales de pistas como El Río, Maribel y Loma de Dílar.

Los 44 cañones ‘recolocados’, que aún presentan un aceptable rendimiento, han sido trasladados, entre otras pistas, a la Zahareña. Está previsto, una vez empiece la temporada, mover varios de ellos a la cabecera de la pista ‘negra’ Fuente del tesoro.

Simulacros con los cañones de nieve

Previo a la apertura de temporada 2020-21, el Departamento de Pistas de Sierra Nevada se forma estos días para el eventual rescate de pasajeros en los remontes de la estación.

En virtud de un curso de 64 distribuidas en dos semanas; un grupo de pisteros recibe instrucciones teóricas sobre el equipo necesario para efectuar un rescate aéreo en un medio mecánico tipo de la estación.

En este programa se forman sobre qué hacer y cómo actuar en caso de que haya que desalojar a los usuarios de un remonte que, por cualquier causa, haya dejado de funcionar.