El crecimiento económico de los países que integran la Zona Euro se anotó una caída de 11,8% en el segundo trimestre del año con relación al primero. Mientras tanto, la Unión Europea registró una baja de 11,4%. En los dos casos, este descenso se constituyó en el más bajo desde que comenzaron a llevarse esos indicadores en 1995.

Los datos fueron suministrados por la Oficina de Estadística Comunitaria, Eurostat. En el periodo enero-marzo, la economía se había contraído 3,7% en los 19 países que comparten la misma moneda y 3,3% en la UE. En este informe, se hace un balance comparativo del comportamiento de los principales indicadores de la actividad económica de la región.

En el lapso abril-junio, la mayor caída del PIB fue sufrida por España con 18,5%. Croacia, Hungría y Grecia vieron el desplome de ese indicador en 14,9%, 14,5% y 14%, respectivamente. Portugal con un descenso de 13,9% y Francia de 13,8%, complementan parte de la tabla de retrocesos.

Al referirnos a las cifras de desempleo, tenemos que la tasa de ocupación disminuyó 3,1% en la eurozona y 2,9% en la UE. Entre enero y marzo, este indicador registró un descenso de 0,3% y 0,2%, respectivamente.

España, Hungría y Estonia fueron los países en los cuales se sintió el mayor impacto en la tasa de desocupación. Es importante destacar que, tanto en la Eurozona como en la UE, el empleo se había incrementado 0,4% aproximadamente durante el primer trimestre de 2020. Malta fue el único Estado miembro en el cual no hubo contracción de este indicador durante el periodo señalado.

Previsiones pesimistas en la creación de empleo

En el lapso comprendido entre abril-junio, unos 5,6 millones de personas en el continente engrosaron la lista de desempleados y la situación no parece mejorar, por lo menos en el corto plazo. España lidera tan terrible ranking, aportando 1millón 520 mil desocupados, seguido por Francia con 739 mil 900, Italia con 625 mil y Alemania con 618 mil menos. Todo un drama social.

Y si seguimos hablando de cifras, tenemos que reflejar que indicadores como aporte de los hogares al PIB, consumo, exportaciones, contribución de la balanza exterior y del gasto final del gobierno sufrieron un desplome sin precedentes. Destaca el elemento correspondiente a la formación bruta de capital fijo, la cual obtuvo un retroceso de 17 % en el área del euro y 15,4 % en la UE. Las exportaciones cayeron 18,8% en ambos espacios.

Números van y vienen. Datos que dan cuenta que, no obstante todos los planes esbozados en Europa para enfrentar las consecuencias de la crisis sanitaria, aún esta sigue causando quebradores de cabeza a los gobiernos regionales. Las implicaciones económicas no dejan de preocupar a las autoridades y líderes de los gobiernos europeos.