El ministro de Consumo, Alberto Garzón, ha indicado que congelar los sueldos de los funcionarios sería un “gran error”. Al mismo tiempo asegura que el gobierno no podría  contemplarlo en su “hoja de ruta” porque el enfoque actual es “estimular la economía”.

Estas declaraciones salen al paso después de que la vicepresidenta tercera y ministra de Economía y Digitalización, Nadia Calviño, no descartara la posibilidad de congelar los sueldos de los funcionarios públicos.

Para Garzón es un error hablar de despidos debido a las enormes pérdidas en el poder adquisitivo de la industria en los últimos años. Asimismo criticó la idea de iniciar despidos bajo una línea de recortes. Ha recordado también que en 2010 ya se tomaron medidas similares. Por ello, el titular del Ministerio de Consumo advierte que la «política de reforma laboral de congelación salarial» es «un error desde la perspectiva de la justicia macroeconómica y social».

Estas declaraciones surgen después de que la vicepresidenta primera del Gobierno, Carmen Calvo, asegurara que el Ejecutivo ha dado «pruebas más que suficientes» de que no resolverá la crisis «a costa de quien solo tiene» su salario «para defenderse en la vida».

Garzón apunta que el gobierno no está en «posición» para recortar. «Mantendremos las pensiones y los salarios en la medida de lo posible. También es bueno para la economía española mantener este nivel de reciclaje de recursos».

Por ello, Garzón afirma que el gobierno debe «subir los sueldos de los funcionarios públicos». «Este tema no es un decreto, sino que está relacionado con reformas estructurales, que reindustrializan el país y diversifican la economía». «Pero si vamos en sentido contrario, es decir, empezamos en 2010, y eso sería un error muy grave».