La delegada de Salud y Familias de la Junta en Cádiz, Isabel Paredes, ha señalado que en la provincia se han realizado más de 18.000 test de coronavirus (18.293), con una incidencia del 0,02% en positivos, lo cual se traduce en dos casos positivos.

En rueda de prensa, Paredes ha incidido en que desde la Junta, las consejerías de Salud y Educación, se ha trabajado para una vuelta al cole «segura y necesaria, en concreto para los menores». En este sentido, ha manifestado que «los centros educativos cumplen una función esencial como desarrollo en determinadas etapas de la vida, por tanto se hacía muy necesaria esta vuelta y de ahí el esfuerzo de la Junta para que esta vuelta fuera los más organizada y planificada posible».

Incidencias «mínimas» en el inicio del curso

Paredes ha explicado que tras el primer día de vuelta este jueves, lo primero que se ha hecho es convocar a la Comisión Provincial, constituida por los dos delegados territoriales de Educación y Salud, la jefa de Salud Pública, el jefe de Inspección Educativa, un responsable de riesgos laborales y el responsable provincial referente Covid.

Según ha señalado en el inicio de curso las incidencias han sido «mínimas» y ha recordado que «se viene trabajando desde hace meses para dar esta respuesta generalizada y se ha hecho un trabajo excepcional desde las dos consejerías para poner las medidas que se han puesto en marcha».

Incidente en Bolonia

Por su parte, el delegado territorial de Educación, Miguel Andréu, ha señalado que se trata de un inicio de curso caracterizado por la pandemia. «Por eso se ha estado trabajando mucho tiempo para que la vuelta sea presencial, porque los niños necesitan ir al colegio».

Andréu ha destacado la «gran labor» realizada por toda la comunidad educativa. Ha recordado que son cerca de 20.000 docentes, entre los que hay más de 500 interinos con respecto al pasado año. Asimismo, ha destacado que este jueves «hubo muy pocos incidentes» en la provincia. Entre ellos, el de Bolonia, «que no tiene nada que ver con el Covid». Se trataba de una discrepancia de los padres por unas de las aulas prefabricadas. En este sentido, la Agencia Pública ya está en contacto con el Ayuntamiento para solucionarlo.