En contra de lo que podría pensarse, el riesgo de infección por Covid entre el personal hospitalario en el apogeo de la pandemia de coronavirus fue más bajo entre los médicos de cuidados intensivos. Así lo revela un estudio de un importante centro médico del Reino Unido, publicado en la revista ‘Thorax’.

El riesgo de infección fue mayor entre los limpiadores, los clínicos de medicina general y aguda. También lo fue en los de origen negro, asiático y de grupos étnicos minoritarios, según el trabajo realizado en los Hospitales Universitarios de Birmingham.

Los hallazgos llevan a los investigadores a sugerir que los EPIs que se usa puede ser clave para estas diferencias.

El UHBFT es uno de los fideicomisos hospitalarios más grandes del Reino Unido, con más de 20.000 empleados. Atienden a 2,2 millones de personas cada año. La profesora Alex Richter, en el punto álgido de la pandemia, cada hora ingresaban 5 pacientes con infección grave por COVID-19.

En ese momento, el personal nacional del NHS no tenía capacidad para realizar pruebas, por lo que no había forma de saber quién estaba infectado y, por lo tanto, corría el riesgo de contagiarlo a los pacientes o quién ya había tenido la infección. «Hay que recordar que todos somos trabajadores clave, por lo que viajamos en transporte público y estamos fuera de casa», recuerda.

Para averiguarlo, se ofreció a examinar al personal sin síntomas de COVID-19 tanto para la infección actual (frotis de garganta y nariz para detectar antígenos) como para la anterior (análisis de sangre para detectar anticuerpos). «Nunca en mi vida había reclutado tan rápido para un estudio. Conseguimos a 545 personas en 20 horas», comenta.

Todo el personal estuvo trabajando durante 24 horas entre el 24 y el 25 de abril de 2020, aproximadamente un mes después de que el Reino Unido se confinara. Se les pidió que informaran sobre cualquier enfermedad compatible con COVID-19 que hubieran tenido en los 4 meses anteriores. También se recopiló información sobre el origen étnico y el departamento de trabajo.

Casi el 2,5% (13 de 545) del personal sin síntomas dieron positivo al SARS-CoV-2, el virus responsable de la infección por COVID-19. De estos, el 38% (5) desarrolló posteriormente síntomas de COVID-19.