Hace justo 19 años, se consumó el mayor atentando terrorista registrado hasta la fecha. Civiles lanzándose al vacío, fuego saliendo por las ventanas y una sensación de terror e incredulidad nunca antes vista. La caída de las torres gemelas suposo un antes y un después en la cultura occidental. Como dice Ángels Barceló, con el 11S “perdimos libertades”.

La ‘Operación Aviones’, tal y como fue bautizada, fue el plan diseñado para acabar con más de 3.000 civiles de una tacada. Un plan que contó con la reticencia inicial de Usama bin Laden. El no fue el cerebro de la operación, lo fue paquistaní Jalid Sheij Mohamed.

Vivió y estudió en estados Unidos durante varios años de su vida antes de unirse a la yihad. Era un combatiente pero con conocimientos ya que se graduó en Ingeniería Mecánica en 1986.

Su animadversión hacia Estados Unidos no tiene su origen en su estancia como estudiante en el país, sino que emana de su rechazo a la política exterior estadounidense y el hecho de que busque favorecer a Israel.

Plan original

Durante sus interrogatorios, contó que su «grandioso plan» era secuestrar diez aviones, nueve de los cuales se estrellarían contra objetivos en ambas costas de Estados Unidos.

Por su parte, «él mismo iba a hacer aterrizar el décimo en un aeropuerto estadounidense y, tras matar a todos los pasajeros varones adultos a bordo y alertar a los medios”.

Los primeros preparativos de la operación comenzaron en la primavera de 1999 a Bin Laden le interesaba sobre todo destruir la Casa Blanca y el Pentágono, pero finalmente acabó decidiendose por atacar las torres gemelas. El 11S estaba en ciernes.

La selección y formación de los hombres llamados a ejecutar el ataque a las torres gemelas se fue desarrollando en los meses siguientes, con algunos tropiezos y problemas. Finalmente, quedó conformada una célula de 19 efectivos, quince de ellos de Arabia Saudí. En su selección tomó parte directamente Bin Laden.

El coste de la operación

Por lo que se refiere al coste, se estima que toda la operación costó a Al Qaeda entre 400.000 y 500.000 dólares. Los miembros del operativo recibieron los fondos necesarios para sus acciones mediante transferencias o dinero en efectivo.

Las consecuencias del atentado, según subraya Bruce Hoffman en su libro ‘Dentro del terrorismo’, «excedieron incluso las mayores expectativas de Al Qaeda». En un vídeo encontrado en Afganistán por las tropas estadounidenses, Bin Laden asegura que él era «el más optimista» de todos en cuanto al resultado de los ataques del 11S.

«Pensaba que el fuego por el combustible en el avión derretiría la estructura de hierro del edificio y derrumbaría la zona en la que el avión golpeó y todos los pisos por encima», explica en la grabación, según Hoffman, en referencia a las Torres Gemelas del World Trade Center, que se derrumbaron por completo.

El resultado final fueron casi 3.000 víctimas mortales, una masacre no superada hasta el momento. Aquel desastre que marcó un antes y un después en la historia del terrorismo y abrió una guerra contra esta lacra que aún permanece inconclusa.