El doloroso último adiós a Humberto Janeiro

El patriarca de ambiciones ha tenido el último adiós que quería, con todos sus hijos, su pareja, Camila Naranjo y en su pueblo natal: Ubrique

Humberto Janeiro ha tenido el último adiós que quería. Con todos sus hijos, su última pareja, Camila Naranjo, y en el lugar que le vio nacer y en el que residió la mayor parte de su vida, Ubrique. Sin embargo, ha llamado la atención la ausencia de dos personas clave en la vida del patriarca de Ambiciones.

Nos referimos a Carmen Bazán, mujer con la que estuvo casado durante treinta y dos años y madre de sus cuatro hijos – Humberto, Jesús, Carmen y Víctor – y a su nieta mayor, Andrea Janeiro, con la que hace años que no tenía relación. Ambas, conscientes de que su presencia en el funeral eclipsaría todo lo demás, han preferido no asistir a este doloroso último adiós. ´

Poco después de las 17.00 horas del lunes, Jesulín, Humberto Jr y Víctor Janeiro salían del tanatorio de Ubrique portando a hombros el féretro con los restos mortales de su padre.

Muy afectados, y con las mascarillas reglamentarias por el Covid-19 ocultando sus rostros, los tres hermanos – acompañados por otro familiar – recorrían los escasos metros que separan el obituorio de una pequeña capilla donde, en la intimidad, asistieron a un breve responso en memoria del patriarca del «tigre de Ambiciones».

Siguiendo el cortejo fúnebre, una afectada Carmen Janeiro, completamente de negro y sin poder expresar palabra, ocultaba su tristeza bajo unas enormes gafas de sol. Varias coronas de flores – una de ellas de los cuatro hijos de Humberto – y una destrozada Camila Naranjo, pareja del ex empresario taurino durante los últimos años de su vida, y con quien los hermanos Janeiro apenas tenían relación.

Pocos minutos después – puesto que el responso fue muy breve a causa de las restricciones impuestas por el coronavirus, Jesulín, Humberto Jr y Víctor volvían a ser los encargados de trasladar los restos mortales de su padre hasta el cementerio de la localidad gaditana, donde Humberto ha sido enterrado en la más estricta intimidad.

Muy afectados, los Janeiro abandonaban el cementerio sin poder ocultar su dolor. Jesús, acompañado en todo momento por María José Campanario, aguantaba el tipo mientras que su hermana Carmen – antaño conocida como «La Jesulina», y que no contó con el apoyo de su pareja Luis Masaveu en estos duros momentos – se rompía tras dar el último adiós a su padre.

Y es que aunque la relación no fuese de lo más fluida entre Humberto y sus cuatro hijos tras la separación del patriarca de Carmen Bazán en el año 2003 después de numerosas infidelidades, en los últimos tiempos, a raíz del ingreso hospitalario del gaditano, Humberto Jr, Jesús, Carmen y Víctor habrían estado al lado de su padre, acompañándolo con cariño hasta el último día.