Muere Rafa, el pequeño que necesitaba un trasplante de médula

El niño de cuatro años ha sucumbido a la leucemia que llevaba dos años combatiendo

El pequeño Rafael Álvarez Fernández falleció el pasado lunes 10 de junio después de pasar más de la mitad de su corta vida luchando contra la leucemia. El niño, de cuatro años, nació el 23 de diciembre de 2014.

Todo iba bien hasta que al pequeño le empezaron a salir moratones en su pequeño cuerpo y se cumplieron los peores presagios: leucemia linfoblástica aguda. Tras largos períodos de hospitalización y numerosas estancias en el hospital de día después, parecía que Rafa había superado la enfermedad.

Tras dos años de quimioterapia, sus padres eran informados que su hijo había sufrido una recaída. El Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) desplegó todas sus capacidades para tratar de curarle y hacer la vida del menor mucho más agradable.

Al esfuerzo del hospital se unió el de los familiares y la comunidad educativa del colegio público Parque Infantil, que se movilizaron para impulsar las donaciones de médula como la que necesitaba el pequeño.

Los médicos lo intentaron todo para salvar al pequeño. Buscaron en el Registro de Donantes de Médula Ósea (Redmo) y rastrearon bancos de otros países, pero no tuvieron éxito. A Rafa le aplicaron las últimas terapias disponibles, pero no fue posible controlar la enfermedad y ni siquiera se pudo intentar el trasplante.  La situación del pequeño fue a peor y el pasado lunes su vida se apagó.

Durante su estancia en el mundo, Rafa hizo feliz a mucha gente. Los primeros su padres, pero no eran los únicos. El personal del hospital estaba volcado totalmente con el niño: médicas y enfermeras hicieron sentir a su familia como en casa durante su larga estancia entre batas blancas, ingresos y sesiones de quimioterapia.

En su clase también era muy querido. De hecho, como asegura ABC, una profesora de su colegio hacía videollamadas al hospital a diario para que hablara con sus compañeros y no se sintiera lejos de ellos.