El cofrade ante el triduo pascual

Vera-Cruz clausura su curso de formación en la iglesia de San Francisco

El próximo miércoles, día 12 de junio, la hermandad del Santísimo Cristo de la Vera-Cruz y Nuestra Señora de la Soledad clausura su curso pastoral 2018/2019, con la última charla de su ciclo formativo que ha versado el presente año sobre ‘El cofrade ante el triduo pascual’.

Así, a las 21:00 horas y en la Sacristía de la Iglesia Conventual de San Francisco, el doctor Miguel Ángel García Mercado expondrá sobre ‘Cristo, vencedor de la muerte, primogénito de los que viven’.

Como siempre las charlas son abiertas para cuantas personas deseen asistir, sean o no hermanos de la decana corporación penitencial del Lunes Santo gaditano.

El triduo pascual evoca los hechos que recuerdan la ida de Jesús al Padre, su Pascua. Los cristianos están invitados a vivir estos tres días en su plena unidad.

El primer día del Triduo, el de la Pasión, empieza el Jueves Santo e incluye todo el viernes hasta el momento de la sepultura del Señor. El segundo día, día de la Sepultura, empieza el viernes por la noche y se prolonga hasta la vigilia pascual, el sábado por la noche. Por último, el tercer día, día de la Resurrección, empieza la noche del sábado al domingo e incluye todo el domingo.

El jueves por la noche, los cristianos celebran la Cena, es decir, la última cena que Jesús compartió con sus discípulos. Esa noche compartió el pan y el vino con ellos, instituyendo así la Eucaristía: «Haced esto en memoria mía». Esa misma noche, lavó los pies de sus discípulos, indicando así que los cristianos deben vivir en la caridad y el servicio: «Es un ejemplo que os doy». Esa misma noche, les dio un mandamiento  nuevo: «Amaos los unos a los otros». En memoria de ese día, los cristianos asisten a la misa. Rehacen el gesto del lavatorio de los pies.

El viernes, Jesús es juzgado por Pilatos y condenado al suplicio de la cruz. Es flagelado y crucificado entre dos ladrones. Este día los cristianos asisten a un oficio durante el cual hacen memoria de esa muerte, en la que ven la salvación del mundo. Jesús ofrece su vida. Con su muerte, se le asocia al sufrimiento de los hombres. Este día los cristianos observan un tiempo de ayuno y abstinencia. Es un día de recogimiento y oración.

El Sábado Santo no pasa nada. Es el gran silencio de la tumba. Es un día de duelo, de soledad, de profundo recogimiento. No hay ninguna celebración. Jesús, en la muerte, se une a todos los difuntos del pasado, del presente y del futuro, llevándoles su salvación. En la oscuridad ya resplandece el fulgor de la Pascua…

El sábado por la noche se celebra la Vigilia Pascual, durante la cual los cristianos celebran la resurrección de Cristo. Es una gran celebración durante la cual se leen los textos de la Biblia que recuerdan la historia de la Alianza de Dios con los hombres. En esta noche reciben el bautismo los catecúmenos. Jesús es el primer hombre que ha pasado de la muerte a la vida. Inaugura una nueva vida.

«¿Por qué buscáis entre los muertos al que vive? No está aquí»: las palabras del ángel ante la tumba vacía resuenan durante todo el tiempo pascual (hasta Pentecostés). El Domingo de Pascua es la fiesta cristiana más importante. Creer es creer en la resurrección de Jesús.