Una broma de un padre a sus hijas acaba con su detención por pederastia

Los padres idearon un divertido plan “sin fisuras”, que acabó con el padre teniendo que dar explicaciones a la policía

Todo puede enredarse de la manera más simple e insospechada. Jesús Agudo ha protagonizado un divertido malentendido, según ha explicado él mismo en su cuenta de Twitter. La policía le ha confundido con un pederasta al vigilar a sus dos hijas cuando iban a comprar solas el pan. Así de sencillo.

No había más. El padre de tres niños explica que su hijo mayor quería comprar un sobre de Pokémon con el dinero que le había traído el ratoncito Pérez y que le pidió que quería ir solo a comprárselo. Una decisión muy personal.

“Mi pareja y yo nos miramos y, tras una minicharla, decidimos darle un voto de confianza (la tienda está justo al salir de la urbanización) y le acompañaría el hijo de mi chica, que tiene un año más”, narra. A tal fin idearon un plan “sin fisura”. ¿Un plan imperfecto?

Unos minutos antes, Agudo salió de casa y se escondió entre unas plantas para supervisar la operación. “Lo grabé todo para echarnos unas risas después. Parecían dos adultos. Súper civilizados, entraron a la tienda, compraron los cromos y volvieron a casa”, explica con detalle.

Una vez concluida la compra del cromo con éxito, sus hijas de 5 años cada una le pidieron que también querían ir solas a comprar el pan. “Repetimos la operación, solo que esta vez al salir de casa me estaba esperando la policía”, apunta.

¿Qué sucedió? Que los vecinos le vieron escondido entre los arbustos grabando niños y se pensaron lo peor. Sí, se pusieron en lo peor. “Me tocó demostrar que no era un puto pederasta, solo un idiota con ideas un poco ‘regulinchis’”, concluye.