Recomiendan no hablar en el transporte público para evitar el Coronavirus. Cataluña lleva ya cerca de un mes con la hostelería cerrada a cal y canto. Fue la primera comunidad en aplicar las medidas más drásticas frente al Coronavirus y ahora, empieza a notarse, aunque los datos de contagios siguen siendo altos.

A pesar de que los datos están mejorando, la Generalitat estudia extender las restricciones dos semanas más. Ahora, el Govern recomienda otra medida más: en el transporte se recomienda viajar en silencio.

Así, recomienda no hablar en el transporte público para evitar el contagio del Coronavirus y, en esta línea, todos los trenes de Ferrocarrils de la Generalitat tendrán un vagón del silencio a partir del próximo lunes.

En declaraciones a RAC1, el conseller de Territori, Damià Calvet, ha explicado que cada tren de FGC tendrá señalizado un vagón en el que los usuarios han de viajar en silencio, pero que, si es necesario, pondrán un segundo. Esta medida va dirigida a crear más «medidas de seguridad» y confort en el transporte público.

Sin embargo, Calvet ha admitido que sólo es una recomendación y que no se puede obligar a que los pasajero no hablen en el transporte público.

Vagón de silencio

El conseller ha explicado que, en Ferrocarrils, se puede dedicar un vagón con la recomendación de estar en silencio, pero que, en los autobuses, la situación es diferente al tratarse de un espacio único, por lo que se recomendará que no se hable.

En esta línea, ha dicho que el metro y los autobuses de TMB ya han estrenado avisos que recomiendan no hablar para evitar contagios de coronavirus.

También ha asegurado que la demanda de transporte público «es baja» y está alrededor del 50-60 % en días laborables y hasta el 70- 80 % en fin de semana, pese a lo que se mantiene la oferta para garantizar una «ocupación muy razonable».

«Tenemos más del 100 % de la oferta porque hemos incorporado trenes y autobuses nuevos« y «no podemos ir más allá», ha afirmado, por lo que el problema no es el transporte público, sino la hora punta.

«Ya no podemos poner más trenes y autobuses en servicio. Lo que tenemos que hacer es aplanar la hora punta, que no todos entren entre las ocho y las nueve», ha agregado.

Transporte público

No hay prácticamente casos en los que se haya podido apuntar al transporte público como foco de infección del coronavirus pero los trenes y autobuses cargan con el sambenito desde el inicio de la pandemia. La continua ventilación de los convoyes y el uso generalizado de la mascarilla parecen ser más que suficientes para hacer del transporte público un espacio seguro siempre y cuando no se produzcan aglomeraciones pero en esos momentos puntuales que se dan en hora punta no parece existir la garantía sanitaria de manera tan rotunda.

Para reducir riesgos, tanto los científicos como las administraciones hacen un llamamiento a los usuarios a mantener la boca cerrada mientras viajan en transporte público. El uso de la mascarilla ya se da por descontado. “Recomendamos que no se hable y está prohibido hablar por el móvil [sin mascarilla] o comer”, aseguró ayer el conseller de Territori, Damià Calvet, en el programa de Gemma Nierga en Ràdio 4.

Los expertos apuntan en la misma dirección. María Cruz Minguillón, investigadora en aerosoles atmosféricos del CSIC, consideraba el pasado fin de semana en el Via Lliure de RAC1 que “sería ideal indicar en el metro que se guarde silencio siempre” porque, según los estudios realizados, “si se habla por el móvil en un tono alto, por el ruido de fondo del metro, se emiten 50 veces más aerosoles”. Para Cruz, “sin hablar y con la mascarilla bien ajustada, el riesgo baja muchísimo”.