La Guardia Civil ha detenido y puesto a disposición judicial en calidad de investigados a dos vecinos Salobreña (Granada), dos hombres de 25 y 35 años, con antecedentes policiales, como presuntos autores de un delito de robo de 110 kilos de chirimoyas en una finca de ese término municipal.

Estas dos investigaciones son fruto de la colaboración de los guardas rurales de campo con los agentes de los equipos de robos en el campo (Roca) de la Guardia Civil, ya que, como reseña en una nota de prensa la Benemérita, los primeros aportan datos a los investigadores que resultan fundamentales para descubrir a los responsables de los robos en el campo.

En esta operación, un guarda rural alertó durante la madrugada del 20 de septiembre a la Guardia Civil de Motril (Granada) sobre un posible robo de chirimoyas en una finca del paraje Matagallares del término municipal de Salobreña. Los sospechosos viajaban en un turismo del que facilitó la matrícula. Los presuntos ladrones, al verse sorprendidos, abandonaron tres sacos con las chirimoyas que habían robado junto a un muro de la finca.

Guardia Civil de Motril

El equipo Roca de la Guardia Civil de Motril se hizo cargo de la investigación y con los datos facilitados por el guarda rural de campo sobre los ladrones y el vehículo en el que huyeron, los agentes han conseguido identificarlos, localizarlos y ponerlos a disposición judicial.

La Benemérita resalta que el trabajo que vienen desarrollando los equipos Roca de la Guardia Civil de Granada ha conseguido que durante el año 2020 descienda el número de robos en el campo granadino.

Plena campaña

Por otra parte, la Guardia Civil de Granada es muy consciente de que en estos momentos los agricultores de la Costa están en plena campaña de recogida de la chirimoya, por lo que ha intensificado los contactos con agricultores, operadores y guardas rurales de campo con el fin de implicar a todos ellos en la prevención del delito y en la colaboración con los agentes del equipo Roca de Motril para que informen de cualquier matrícula o persona que les parezca sospechosa.

A los centros de compra, la Guardia Civil les recuerda que no deben aceptar ningún fruto sin que quede plenamente identificado el cosechero y la finca de origen, y a los agricultores, que presenten la denuncia correspondiente ante cualquier sustracción de productos o herramientas y enseres; que informen por el medio más rápido a su alcance de cualquier robo o hurto, así como de la presencia de personas o vehículos que por su actitud puedan resultar sospechosos; que mantengan contacto con las asociaciones agrarias para asesorarse sobre novedades en materia de seguridad y autoprotección; y que comuniquen lo más rápido posible cualquier actividad sospechosa o riesgo que detecten.