El vicepresidente segundo del Gobierno, Pablo Iglesias, y todos los ministros miembros de Unidas Podemos asistirán el próximo lunes 12 de octubre al acto del Día de la Fiesta Nacional que se celebrará en el Patio de la Armería del Palacio Real presidido por los Reyes, según han confirmado a Europa Press fuentes gubernamentales.

Será la primera vez que Iglesias participe en los actos del 12 de octubre, ya que hasta ahora como líder de Podemos había declinado su asistencia. En su lugar, había delegado la representación en el tradicional desfile por el centro de Madrid en algún otro dirigente de la formación morada.

Este 12 de octubre es el primero del Gobierno de coalición liderado por Pedro Sánchez e Iglesias, como vicepresidente del Ejecutivo, sí que participará en el acto institucional. En este caso, debido a la pandemia, el desfile se ha sustituido por un austero acto militar en el Palacio Real.

También acudirán el resto de miembros de Unidas Podemos que forman parte del Consejo de Ministros: el ministro de Consumo, Alberto Garzón; la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz; la ministra de Igualdad, Irene Montero; y el ministro de Universidades, Manuel Castells.

Críticas de Iglesias a la monarquía

Pablo Iglesias, ha fijado como «tarea política fundamental» de Podemos para los «próximos tiempos» avanzar hacia un «horizonte republicano», al tiempo que ha vuelto a abogar por negociar los Presupuestos de 2021 con la mayoría parlamentaria que facilitó la investidura, frente al bloque de derechas cuyas políticas van «en la dirección contraria» a las nuevas cuentas públicas que «no les van a gustar».

«Hay que trabajar y construir alanzas para avanzar hacia un horizonte republicano, tiene que ser una tarea política fundamental de Podemos en los próximos tiempos», ha establecido Iglesias como hoja de ruta para su formación durante la apertura del Consejo Ciudadano Estatal de Podemos.

Horizonte republicano

Iglesias ha subrayado que los republicanos deben ser capaces de entender el «momento histórico de crisis de la Monarquía y del modelo de estado que encarna» y en consecuencia «tener valentía y audacia para poner sobre la mesa la necesidad de que España avance hacia el horizonte de una República» en el que «llegue a la Jefatura del Estado».

En esta línea, ha apuntado que «cada vez menos gente en España entiende, especialmente la gente joven, que en pleno siglo XXI la ciudadanía no pueda elegir quien es su jefe de Estado y que este no tenga que responder ante la Justicia como cualquier ciudadano y no puedan apartarlo de su cargo si comete un delito».

Asimismo, Iglesias ha vinculado ese horizonte republicano para encauzar la crisis económica y territorial de España, al plantear un proyecto que suponga fortalecer los derechos sociales, los servicios públicos, la igualdad de género, educación y cultura, que sea «modernizador» y deje atrás el modelo económico basado en «especulación inmobiliario, la exclusividad del turismo y la contratación pública del que la Monarquía fue un ineficaz promotor».