El Real Alcázar de Sevilla ha realizado compras de nueva maquinaria para renovar su parque actual de mantenimiento. Este cambio se produce siguiendo criterios de eficiencia energética y sostenibilidad ambiental. Por ello, se destinará y tras destinar un conjunto de 119.744 euros.

El objetivo es facilitar el trabajo a la plantilla del monumento adaptándose a las tecnologías más modernas. Se adaptará, también, mayoritariamente la electricidad para reducir las emisiones de dióxido de carbono a la atmósfera y, por tanto, a la lucha contra el cambio climático.

«Por un lado está el beneficio para los trabajadores, que con la maquinaria eléctrica mejoran la productividad. Por otro lado, se generaliza el funcionamiento eléctrico frente al térmico, con mayor eficiencia energética y ahorro. Y, por último, en el transporte es energéticamente limpio», ha explicado el delegado, Antonio Muñoz.

Así, con un presupuesto de 86.469 euros se ha abordado la adquisición de herramientas como carros de transporte, equipos de soldadura portátiles, escaleras telescópicas, amoladoras angulares, carretillas, mezcladores eléctricos, hormigoneras eléctricas, motoazadas, hidro limpiadoras, compresores, cortasetos, motosierras, desbrozadoras, sopladoras, podadoras de altura, baterías de litio-ión o vehículos cortacésped, entre otras.

Además, con 33.275 euros de presupuesto, se ha incorporado un motocarro de propulsión eléctrica a la flota de trabajo del Real Alcázar. Las ventajas asociadas a la puesta en servicio de este tipo de vehículo van desde el escaso impacto acústico y de emisiones de CO2 y otros gases contaminantes hasta sus menores costes de mantenimiento, así como ahorros directos en carburantes fósiles.

El contrato conlleva, asimismo, la formación en su manejo por parte de los trabajadores que lo vayan a utilizar. Entre las características del nuevo vehículo destaca, además, su adaptación a los caminos de albero de los jardines.