“La vida está en la libertad y la libertad en tus decisiones”

‘Hormigas blancas’ dedica un gran programa a la figura de Bibiana Fernández

‘Hormigas Blancas’ gana enteros por emisión. Ha regresado el espacio con intención de quedarse. En prácticamente dos sentadas ya casi se ha adueñado -televisivamente hablando- de la moche de los domingos. Los domingos no es un tiempo muerto para las programaciones televisivas nocturnas. ‘Hormigas blancas’ es la prueba del algodón.

Es el preámbulo de un periodismo rosa de investigación muy propicio para que el espectador conecte a su término con el siempre inefable e interesante Iker Jiménez. Pero Tele 5 ha demostrado intención estratégica. Y ‘Hormigas blancas’ no es una propuesta programática fallida, sino muy al contrario.

Este domingo día 9 del corriente mes de agosto tocó turno a la biografía de Bibiana Fernández. Se trataba de un personaje que merecía un elegante y delicado tratamiento. Sus comienzos artísticos fueron dificilísimos. Si por ella fuera, quizá optaría por que le quitaran parte de lo bailado cuando entonces. Sólo parte, porque, como ella misma indica, “no me arrepiento de nada pero habría situaciones que no volvería a repetir”.

Carlota Corredera presenta el programa con soltura. Varios invitados para el debate de análisis. Entre ellos Pelayo Díaz. El diseñador de moda y eventual y esporádico colaborador de televisión. Desde su primera incursión en ‘Cámbiame’ Pelayo no logró triunfar en la pequeña pantalla. Le falta empatía y le sobra un tanto de altanería. Al menos aparente.

En una reciente entrega de ‘Hormigas blancas’ ya creó de nuevo polémica y fue criticado en redes sociales. Los internautas se preguntan en razón de qué Pelayo en un programa donde es preciso conocer muy de cerca a los protagonistas de cada emisión. Y al parecer, de buenas a primeras, Pelayo es íntimo amigo de siempre de personalidades como Ana Obregón, Miguel Bosé o la mismísima Bibiana Fernández.

De nuevo su presencia en el programa de este pasado domingo día 9 ha creado lógica extrañeza. Carlota se prepara los programas con detallismo profesional. Es diferente a Boris Izaguirre en ‘Lazos de sangre’, pero no por ello desmerece mínimamente su adecuación a la propuesta de Tele 5. Carlota mide bien los tiempos y dosifica los picos temáticos susceptibles de cierto amarillismo.

Este domingo 9 se puso de manifiesto cómo Bibiana Fernández “visibilizó la transexualidad en España”. Ella fue una luchadora a contra corriente. Sufrió, vio, resistió y venció. Aunque la procesión fuera por dentro. Y se lamiera sus heridas en la penumbra de lo secreto. Pero, como sentenciara Camilo José Cela por activa y por pasiva, quien resiste gana. Y, además, lo que no mata… engorda. Es decir: te hace más fuerte.

Bibiana no desdeña la realidad de los tiempos complicados. Y los metaforiza con la actualidad. Indica: “Yo siempre he vivido confinada. Ahora por el coronavirus pero en la infancia y en la adolescencia en un cuerpo que no me correspondía y, luego, en una dictadura y en un sistema político que no me entendía”. El uso verbal de la actriz y presentadora es nítidamente ilustrativo.

Bibiana añade: “La vida está en la libertad y la libertad está en tus elecciones, en tus decisiones”. Por ende: vivir es decidir. Hizo tambalear los cimientos morales del país en el año 1978, cuando Isabel Tenaille y Mercedes Milá la entrevistaron en el programa ‘Dos por dos’. La entrevista, sí, escandaliza y atrae a partes iguales. Todo los españoles se hacen lenguas al día siguiente. Había sido todo un impacto.

A los 18 años se echó la manta a la cabeza porque decidió vivir como una mujer en tanto se sentía como tal. “Yo siempre he sido una mujer”. Su identidad sexual la convirtió en un personaje popular. No aclaraba si se sometió o no a una operación de cambio de sexo. La duda aumentaba el halo de interés en torno. No era una mujer enigmática pero sí una mujer enigma. Sal y pimienta para la nebulosa de la época.

“Mantuvo el secreto durante muchos años”. Insiste en que a lo largo de su infancia y adolescencia habita un cuerpo que no le pertenece. Carlota pregunta a Pelayo si está tenso. Pelayo, fuera de contexto, fuera de lugar, fuera de la intención de la compañera, no toma a bien la consideración de Carlota. Cree que pone en solfa su solvencia ante las cámaras. Carlota no se refería a esos derroteros. Sino a la delicadeza que todos los presentes debían a la dura vida de Bibiana.

Se entrecomilla en pantalla una afirmación de Amestoy: “La aparición de Bibiana fue, en momentos duros, el inicio de la libertad sexual en España”. Bibi Andersen, tal que así se denominó bastante tiempo atrás -desde su irrupción en 1976 hasta 1997-, quiso empoderarse y resistía como un escudo de hierro forjado. Ya pronto le llegó los papeles en el cine. Sus primeros escarceos cinematográficos con títulos rotundos –‘Cambio de sexo’- y la ulterior etapa dorada con Pedro Almodóvar. Cénit fílmico con dos iconos juntos.

En 1980 se hizo cantante. Versatilidad a flor de piel. Debutó en el plató del afamado programa musical ‘Aplauso’. No estaba contenta con la polémica que gravitaba en derredor circunscrita únicamente a su cambio de sexo. El arte va mucho más allá. En 1981 saca al mercado su single ‘Sálvame’ en un actuación televisiva agarrada al mástil de su balsa, con el pelo suelto al viento, descalza y con un vestido raído.

¡Quién le iba a decir que tantos años más tarde se convertiría en la banda sonora de uno de los programas más mediáticos y exitosos -temporada tras temporada- de la televisión mediática de todos los tiempos! ‘Hormigas blancas’ también abordó la relación sentimental de Bibiana Fernández con Asdrúbal y su dolor por la muerte del gran amigo y hermano David Delfín.