Los padres del militar sevillano fallecido en Mali piden aclarar su muerte

Antonio Carrero Jiménez, natural de Dos Hermanas, murió tras volcar el todoterreno Iveco Lince en el que viajaba junto a otros militares españoles

Los padres del soldado de Infantería de Marina sevillano Antonio Carrero Jiménez, fallecido en mayo de 2018 en Mali al volcar el todoterreno Iveco Lince en el que viajaba junto a otros militares españoles, ha señalado en un escrito al Juzgado Togado Militar Territorial número 12, que investiga dicho accidente, las «graves irregularidades» relacionadas con la seguridad de dicho vehículo, reclamando «conocer la realidad de lo acontecido».

En un escrito elevado al Juzgado Togado Militar Territorial número 12 recogido por Europa Press, los padres del militar fallecido se adhieren a un recurso de apelación interpuesto por la representación de otros afectados por el siniestro, contra un auto emitido el 18 de diciembre de 2019 por dicha instancia denegando las diligencias de prueba solicitadas por estos afectados y ordenando la repatriación del vehículo a España «como pieza de convicción a disposición» de la investigación.

Entre otros aspectos, la representación de estos otros afectados por el accidente había solicitado «una nueva reconstrucción del accidente por personal especializado de la Guardia Civil que pueda determinar o descartar una posible culpa del conductor, habida cuenta de la velocidad aparentemente excesiva» o la «poca experiencia» del propio conductor, así como una «peritación del vehículo por personal especializado de la Guardia Civil», considerando que el todoterreno siniestrado «debe ser conservado como pieza de convicción hasta que se lleven a efecto las pruebas y actuaciones que permitan esclarecer los hechos».

Tras denegar el juzgado tales diligencias y ordenar la repatriación directa del vehículo siniestrado, la representación de estos afectados interpuso un recurso de apelación contra dicha decisión, extremo a lo que se adhirieron los padres del soldado sevillano fallecido en el accidente, insistiendo en que «se han acreditado graves irregularidades que afectaban a la seguridad» del todoterreno militar, toda vez que según el mencionado juzgado, dicho vehículo fue desplegado en Mali después de que una inspección técnica civil detectase «defectos graves» en los frenos, la dirección o los ejes, y el todoterreno no volviese a ser sometido a la ITV.

Por eso, los padres de la víctima mortal del accidente reclaman que las actuaciones abarquen no sólo las condiciones técnicas del vehículo, «sino también a la forma en la que ocurrió el accidente», para «conocer la realidad de lo acontecido».