Una carrera que bien vale 4 millones de euros

“No sabía que todo el mundo estaría mirándome”, comentaba la protagonista Kinsey Wolanksi

Protagonizó sin duda de ningún género una de las imágenes más comentadas -más archicomentadas- de la final de la Champions del pasado 1 de junio en el estadio Metropolitano de Madrid. Fue una sorpresa. Un imprevisto en carne y hueso. Una acción en femenino singular. Mediada la primera parte, Kinsey Wolanksi saltó al terreno de juego y recorrió medio campo antes de que el dispositivo de seguridad la detuviera…

Sí, medio campo, carrera a través. Y todo, para promocionar la web de adultos de su pareja. Cabe constatar que gracias a esa aventura, Kinsey se ha hecho famosa y ‘amenaza’ con más espectáculos parecidos. Ella no lo duda un segundo. Está convencida que repetirá. Sale rentable. Muy rentable. Los expertos consideran que la carrera de Wolanski, californiana de 22 años, ha generado unos ingresos de unos 4 millones de euros tanto para la web de su novio (que alcanzó los 32 millones de usuarios), como para ella, que está a punto de alcanzar los 3 millones de seguidores en Instagram.

Ahí es nada. Poderoso caballero es don dinero. En declaraciones recogidas por el diario The Sun, Kinsey afirma que su plan es ganar el suficiente dinero como para retirarse a los 30 años. Y ha empezado con buen pie. Con buen pie en polvorosa. Pero, eso sí, necesitará seguir practicando: «Tengo planeado hacer más carreras para aumentar mi caché», afirma Kinsey, quien pasó cinco horas detenida por la Policía Nacional.

No ha tardado en asegurar que los agentes que la detuvieron quisieron hacerse fotos con ella. Ahora incluso le llueven ofertas de trabajo, y eso que ella misma no tenía claro la importancia del escenario de la Champions. Cuando su novio, Vitaly Zdorovetskiy, el ‘youtuber’ de origen ruso que gestiona la web de adultos que promocionó la joven en su traje de baño, le propuso saltar al terreno de juego en Madrid, Kinsey no sabía «que todo el mundo estaría mirándome».

Todo ha trascendido en su poderosa magnitud. Es más: la joven cuenta que le adelantó a los hinchas del Liverpool que la rodeaban en las gradas del Metropolitano lo que iba a hacer, y que estos la animaron. Uno de ellos, incluso, se ofreció a grabar con el teléfono de la chica su carrera.  Y posteriormente, fue a comisaría para devolverle el móvil. Y no todo queda ahí: Kinsey asegura que al menos dos jugadores del Liverpool, cuyos nombres por razones obvias no quiere revelar, le enviaron mensajes tras el partido. «No sabía quiénes eran hasta que vi sus perfiles. Pero no les respondí porque tengo novio», añadió. Fidelidad por bandera.