«El cáncer de piel se puede evitar con medidas preventivas»

Un estudio revela que «más del 90% de los cánceres de piel de pueden evitar»

Fotoprotección adecuada, revisiones dermatológicas periódicas y autoexploraciones podrían prevenir casi la totalidad de los nuevos casos de cánceres de piel. “Este es el mensaje que queremos grabar en la conciencia de la población, ya que afortunadamente el cáncer de piel es uno de los pocos tumores que se pueden evitar con medidas preventivas”, explica el Dr. Miguel Sánchez Viera, director del Instituto de Dermatología Integral (www.ideidermatologia.com).

La incidencia del cáncer de piel sigue aumentando cada año, siendo el tipo de tumor más frecuente, afectando a 1 de cada 5 españoles antes de los 70 años. Las previsiones de REDECAN (Red Española de Registros de Cáncer) para este 2019 apuntan a que se diagnosticarán 6.200 nuevos casos de melanoma, el tipo de cáncer más agresivo que existe por su alta capacidad de producir metástasis. Por su parte, la OMS (Organización Mundial de la salud) estima que la incidencia anual de los cánceres de piel tipo no melanoma (basocelulares y espinocelulares) supera los 71.000 nuevos casos.

 El 90% de los cánceres de piel están originados por una sobreexposición solar a lo largo de la vida, sobre todo cuando se es joven. Edad, quemaduras solares repetidas en las mismas zonas, tener muchos  lunares (nevus) desde épocas tempranas de la vida o incluso congénitos, la herencia genética, cánceres de piel previos y algunas enfermedades en la piel.

¿Cómo prevenir el cáncer de piel? 

  • Fotoprotección  

La principal medida para evitar el cáncer de piel es realizar una adecuada fotoprotección. Esta fotoprotección debe realizarse desde que una persona nace, ya que el daño que provoca la radiación solar sobre el ADN de las células de la piel es acumulativo y llega un momento en el que el mecanismo de reparación celular deja de funcionar dando lugar a un cáncer de piel. “

Si como dermatólogos conseguimos que la población sepa que si no se sobreexponen a las radiaciones ultravioletas, pasando horas bajo el sol en playas, piscinas, montaña, mientras se practica un deporte al aire libre y sin crema solar, pueden evitar hasta en un 90% la posibilidad de tener un cáncer de piel, en los próximos años deberíamos ver cómo baja su incidencia” enfatiza el Dr. Sánchez Viera. Las medidas a tener en cuenta son muy sencillas:

  • No tomar el sol en las horas centrales del día, es decir, entre las 12:00 y las 17:00 horas
  • Utilizar crema solar durante todo el año con un SPF mínimo de 30, que se debe elevar a 50 durante la primavera y el verano
  • Aplicar la crema fotoprotectora media hora antes de la exposición solar y reaplicar cada 2 horas y después de cada baño
  • No exponer al sol a los menores de 3 años. “El motivo es que su sistema inmunológico cutáneo no es todavía maduro y puede hacer una protección eficiente del daño de la radiación solar” explica el director del Instituto de Dermatología Integral
  • Utilizar gorros y sombreros, para proteger las zonas de cara y cabeza, y ropa holgada y ligera que cubra también las extremidades en los meses de más sol
  • Revisiones dermatológicas anuales

“Las mujeres, ya desde hace décadas, y los hombres, en los últimos tiempos, van a hacerse sus revisiones ginecológicas y urológicas anualmente y lo tienen interiorizado como una rutina más en sus vidas. Sin embargo, no ocurre lo mismo con las revisiones dermatológicas, porque, a pesar del esfuerzo que hacemos los dermatólogos y de campañas de este tipo, la población desconoce que el cáncer de piel puede llegar a ser mortal” afirma el director de IDEI. El melanoma, no detectado precozmente, supone el 80% de las muertes provocadas por el cáncer de piel. Traducido a cifras, son 1.000 muertes al año en España que podrían evitarse.

El objetivo de las revisiones dermatológicas es detectar cualquier lesión en la piel que tenga capacidad de malignizarse y extirparla, evitando que degenere en un cáncer de piel. Además, de detectar en etapas iniciales cualquier tumor cutáneo, lo que eleva la tasa de curación a casi el 100% de los casos.

Los nuevos métodos diagnósticos empleados en dermatología, especialmente la dermatoscopia han permitido la detección precoz de cánceres iniciales, hasta hace poco casi imposibles de diagnosticar.  Es una técnica no invasiva y que puede realizarse a cualquier persona, incluso embarazadas, ya que no emite ningún tipo de radiación. “La dermatoscopia se realiza mediante equipos de fotografía digital que realizan un mapa seriado de nuestra piel, asociado a la detección mediante microscopio de superficie lesiones sospechosas, almacenando las imágenes para su seguimiento y comparación posterior. Además, también analiza la forma, el color, el diámetro y la evolución, facilitando tomar una decisión en cada momento”, aclara Sánchez Viera.

  • Autoexploración

La última medida que conseguiría evitar la totalidad de los cánceres de piel es la exploración y análisis en casa, por parte del propio paciente, de lunares o lesiones sospechosas en la piel (por ejemplo, que no curan). “Lo ideal es realizarla una vez al mes, ayudándonos con espejos o pidiendo ayuda a algún familiar para ver zonas complicadas, como son la parte trasera del cuerpo, el cuero cabelludo o detrás de las orejas. Es un examen que no debería llevarnos más de 10 minutos y que puede realizarse tras salir de la ducha. Haciéndolo regularmente y acudiendo al dermatólogo ante cualquier duda o sospecha, se minimiza al máximo la posibilidad de desarrollar un cáncer de piel”, añade el Dr. Sánchez Viera.

Como existen diferentes tipos de cánceres de piel (basocelular, espinocelular y melanoma), las señales que deben alertarnos son:

  • Crecimientos en la piel que aumenten de tamaño y que tengan aspecto nacarado, traslúcido, bronceado, marrón, negro o multicolor
  • Heridas o llagas que pican, duelen, sangran o forman costra y que no sanen en un máximo de 3 semanas
  • Lunares o manchas de nacimiento que experimente cualquier cambio. Para este aspecto se ha creado la conocida Regla del ABCDE de los lunares, donde A significa asimetría; B, corresponde a bordes irregulares; C se interpreta como cambios en el color; D es un diámetro superior a 0,6 cm; y E se interprete como un lunar que evolucione en cuanto tamaño, forma o color en poco tiempo.

“En la autoexploración no hay que olvidarse de mirar la espalda, zona de los genitales, las plantas de los pies y los talones, las uñas (se pueden formar debajo), entre los dedos de pies y manos, debajo de los senos (en el caso de las mujeres)”, finaliza el director del Instituto de Dermatología Integral.