Parece increíble, pero es el día a día que viven muchos hombres en España. Amenazas continúas con ser denunciados a consecuencia de una Ley de Violencia de Género que parte en el proceso de detención por tratar como «culpable» al hombre simplemente con oír  la palabra de la mujer. La acusación basta. Acaban detenidos y camino para el calabozo. 

La violencia de género es una lacra en el país, y eso no quita que son gran número de mujeres las que aprovechan esta situación. De este modo, pagan inocentes por culpables. Así es el caso de este vídeo grabado por una vecina desde una ventana, que no ha querido dejar pasar la ocasión de contar una realidad muy presente en nuestra sociedad. Hombres intimidados con parejas o ex-parejas para continuar en relaciones tóxicas si no quieren acabar en el calabozo o en prisión.

El vídeo ha sido filmado en España y se ha hecho viral en pocas horas. La mujer, tal como se ve en las imágenes, intenta convencer a su pareja, quien quiere marcharse. Ella no está de acuerdo, se dirige a una farola y se golpea ella misma la cabeza repetidamente contra una farola. El hombre observa atónito. La joven realiza una llamada a lo que parece ser un centro de atención a mujeres maltratadas y comienza a relatar la situación que vive: «Me está pegando contra una farola, no me quiere dar el móvil, me está maltratando, por favor. No aguanto más, tengo mucha depresión, necesito una ambulancia. Me ha pegado contra la cabeza, me ha pegado contra una farola». El varón intenta irse para otro lado, siempre sin hacer ningún gesto agresivo. Al ver que se marcha comienza a gritar «Policía».

No son pocos los casos donde la violencia parte de la mujer o se producen simulaciones

Esto no es un solo un caso aislado. Si bien, como repetimos, la violencia de género es un problema que hay que erradicar; no son pocos los incidentes producidos por mujeres para aprovechar la situación, o donde las agresoras no son varones. En los últimos meses se han producido varios casos, como el de la mujer que apuñaló con gran violencia a su expareja en Sevilla. La mujer había incumplido una orden de alejamiento de 300 metros contra el varón que tuvo que se trasladado de urgencia, debatiéndose entre la vida y la muerte al Hospital Virgen del Rocío.

Además, en el mismo mes salió a la luz el vídeo de una mujer auto-agrediéndose. Rompió el escaparate de un negocio con la cabeza para presuntamente amenazar al joven con denunciarlo por violencia de género. De la fuerza de los impactos con la cabeza, acaba rompiendo el cristal y cayendo dentro del establecimiento. El hombre aprovecha para marcharse, ella se levanta y sale rápido tras él.

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En el mismo mes, al final del verano, una joven golpeó con violencia a un chico en pleno centro de Jerez. Nadie de los presentes en la céntrica calle salió en ayuda de la víctima a pesar de recibir varias bofetadas seguidas.

«Siempre había que hacer lo que ella decía”

Casos como el de Jonathan ponen los pelos de punta. Sigue en su lucha de poder ver a su pequeña Dulce tras haber decidido divorciarse«Querida Dulce, tu mamá nos prohíbe estar juntos por su rencor, por despecho». Tras decidir separarse de su mujer, Jonathan intentó llegar a mutuo acuerdo, pero ocurrió lo que a muchos padres les sucede. La amenaza de denuncia: “o se firmaba lo que ella quería o se iba a los juzgados, siempre había que hacer lo que ella decía”.

Un caso muy conocido es el de Vanesa Gesto, quien ha sido castigada por la Justicia. La mujer que buscaba arruinar la vida de su expareja acusándola de violencia de género falsamente. Y así lo ha hecho constar la Audiencia Provincial de León. Sin atisbo de duda, la ha declarado culpable de los delitos de simulación de delito y de detenciones ilegales. Hay que destacar que la mujer acusó a su expareja de secuestro y de rociar con pegamento su vagina, con ánimo de dañarla físicamente.