Los hospitales andaluces registran este lunes 9 de noviembre un significativo incremento de su presión asistencial por el coronavirus. Todo ello tras dos jornadas consecutivas de descenso con 184 pacientes ingresados más en 24 horas hasta un total de 3.335. Esta es la mayor cifra de hospitalizados desde que comenzó la pandemia en marzo. 

Del total de ingresados, 457 se encuentran en una unidad de cuidados intensivos (UCI). Estos son dos más que la víspera y 19 más que los registrados en el pico máximo del pasado 30 de marzo.

Estos datos han sido facilitados por el consejero de Salud y Familias, Jesús Aguirre, durante una entrevista en Canal Sur Radio. En dichas declaraciones ha lamentado el «repunte importante» en la cifra diaria de hospitalizados tras el descenso registrado durante las dos jornadas del fin de semana.

Aguirre ha señalado que estos datos sitúan el nivel de utilización hospitalaria en Andalucía en «cifras muy similares a las de finales de marzo y primeros de abril». Sin embargo, ha querido dejar claro que existe «tensión hospitalaria» pero «ningún tipo de colapso». Por último, ha defendido que el sistema sanitario andaluz está «mejor preparado que en la primera ola».

Una semana después de superar el registro máximo de 2.708 hospitalizados de finales de marzo, este lunes los hospitalizados vuelven a subir en 184 personas tras bajar en 46 el domingo y en 29 el sábado. Además, aumentó durante el resto de la semana pasada con 28 más el viernes; 77 el jueves, 185 el miércoles, 172 el martes y 153 el pasado lunes. Los 3.335 hospitalizados contabilizados este lunes son 571 más que los 2.764 registrados hace siete días.

Igualmente, el número de pacientes en UCI experimenta su vigésimo segunda subida consecutiva con dos más. Esta es la más baja de la última semana tras sumar 33 el domingo, 16 el sábado; cuatro el viernes, 14 el jueves, ocho el miércoles, 19 el martes y 22 el pasado lunes.

Los 457 pacientes en UCI contabilizados esta jornada son 76 más que los 381 hospitalizados en estas unidades hace una semana y se superan en 19 pacientes los 438 contabilizados el 30 de marzo en el pico máximo de la pandemia en la primera ola.