Desde hace año y medio, el Hospital Virgen Macarena tiene en marcha un área multidisciplinar de hipertensión pulmonar.

La misma está coordinada desde el Servicio de Cardiología; y constituida por cardiólogos, neumólogos, internistas, reumatólogos, radiólogos y farmaceúticos.

Estos trabajan de forma conjunta y bajo un protocolo común, coordinado por los responsables de la Unidad.

Beneficios obtenidos

El objetivo de esta Unidad multidisciplinar es la atención integral de estos pacientes. A su vez, permite:

  • Mejorar el diagnóstico precoz.
  • El inicio de tratamientos avanzados según un protocolo unificado.
  • El seguimiento estructurado de los pacientes.

En la Unidad, se alterna la visita presencial del paciente con la utilización de la consulta telemática; una herramienta utilizada desde el inicio de la actividad.

Actualmente, se difunde entre estos pacientes, cursos de educación en salud específicos para su enfermedad.

Antes de la creación de la Unidad de Hipertensión Pulmonar, los pacientes eran valorados indistintamente en consultas generales de diferentes especialidades. Principalmente, Cardiología, Neumología, Medicina Interna y Reumatología.

Con la oferta de la Unidad multidisciplinar, se centralizó el proceso asistencial de esta patología.

De esta forma, se logró alcanzar el grado de especialización necesario para dar una respuesta adecuada.

Enfermedad rara

Se trata de una enfermedad rara que requiere de un manejo especializado; cuyo diagnóstico puede suponer todo un reto.

Para los expertos en este campo, la atención adecuada de los pacientes con hipertensión pulmonar requiere de técnicas y procedimientos diagnósticos y terapéuticos complejos. Precisan, para su realización, de un grado elevado de especialización.

Así, para alcanzar el mismo, es esencial disponer de experiencia. Esta sólo es posible alcanzar y mantener a través de un volumen de actividad.

Grandes avances 

En los últimos años, se han producido importantes avances en la atención clínica de esta patología; especialmente. en el tratamiento.

Estos avances han dado lugar a una mejoría significativa en las expectativas de supervivencia de los pacientes con las formas más graves de la enfermedad.

El correcto diagnóstico y tratamiento de la hipertensión pulmonar, especialmente en sus formas más graves, requiere de técnicas y personal especializado con experiencia sólida en la enfermedad.

En este sentido, son esenciales las técnicas diagnósticas de imagen cardiovascular. Estas son:

  • Ecocardiografía.
  • Tomografía multicorte.
  • Cardio-resonancia.

También el estudio hemodinámico, mediante la realización de cateterismos derechos. En la citada Unidad, se han valorado ya más de 90 pacientes con hipertensión pulmonar. De ellos, 51 aún continúan en seguimiento.

¿Por qué se produce la hipertensión pulmonar?

Por diferentes mecanismos, la hipertensión pulmonar se produce por una obstrucción de los pequeños vasos de la circulación pulmonar que lleva la sangre del corazón a los pulmones.

«Consecuencia de esta obstrucción, será el incremento exagerado de la presión en la circulación pulmonar que caracteriza a esta enfermedad».

«En poco tiempo, hará claudicar al corazón al tener que soportar una sobrecarga de trabajo para la que no está preparado».

Asimismo, existen distintos tipos de hipertensión pulmonar, agrupados en cinco grandes grupos.

Para los especialistas, esta clasificación es de vital importancia. El tipo de tratamiento y el pronóstico de la enfermedad vendrán determinados por tipo de patología que origina la hipertensión.