«Las cicatrices son heridas de una vida peleada y ganada»

Yolanda muestra sus cicatrices, su fuerza y ganas de vivir tras el brutal ataque de un monstruo que la hirió de gravedad y acabó con la vida de su madre

Casi tres años han pasado ya desde que un hombre de 41 años, Alejo B.P. natural de Algar, disparó a bocajarro en el jerezano Barrio de San Miguel a Yolanda, su ex pareja, y a la madre de ésta, a quien le arrebató la vida.

La superviviente, Yolanda N.M., ha mostrado recientemente sus grandes avances tras las graves heridas sufridas en el ataque de un monstruo, porque decir hombre sería ser demasiado benévolo. La joven sigue con grandes secuelas y heridas tras el disparo, moviéndose aún gran parte del tiempo con una silla de ruedas debido a las dificultades físicas para estar de pie: «Cada día me supero más, cada vez aguantó más tiempo sentada y erguida». Sus palabras sirven de aliento para gran número de mujeres que sufren y han sufrido violencia de género: «Las cicatrices, son heridas de una vida peleada y ganada💪. Feliz, por lo que consigo y por lo que pierdo, porque aunque el dolor me hunda y el miedo me maté, jamás me daré por vencida y nunca me rendiré».

Vídeo de Juan Carlos Corchado para MIRA Jerez

Hay que recordar que el suceso tuvo lugar el 5 de agosto de 2016, concretamente en la calle Molino de Viento, a donde el hombre llegó en un todoterreno, bajándose y realizando dos disparos a las dos mujeres, utilizando una escopeta de caza de dos cañones.

La joven, entonces de 33 años, Yolanda N.M. natural de Ubrique, se había mudado a Jerez huyendo de su ex pareja, por lo que no era muy conocida aún entre los vecinos. Ella recibió el impacto en el estómago, dejándola yaciendo en el suelo en estado muy grave, mientras su madre, Pilar. M.M. de 65 años de edad, fue disparada entre el hombro y el tórax, con salida en la espalda.

Inmediatamente después una vecina (como se puede ver en las declaraciones realizadas para MIRA Jerez en el vídeo) abrió la puerta encontrándose al agresor de frente, momento en el que éste la encañonó, pero acto seguido situó la escopeta debajo de su propia barbilla, apretando el gatillo y acabando finalmente con su vida.

Hija y madre agredidas junto al hermano
Yolanda junto a su hermano y Pilar, su madre, en una imagen anterior a la agresión