Una mujer de 38 años violentamente asesinada por su novio

El presunto asesino también está acusado de tráfico de drogas

Como el rayo en la poética de Miguel Hernández, la violencia tampoco cesa entre iguales. Sobre todo entre iguales que se juraron amor en cierto día más o menos lejano. La violencia de género de nuevo vuelve a las andadas. Y es que un hombre de 40 años ha sido detenido y ha entrado a la prisión provisional por haber matado presuntamente su pareja, Alexia Carralero, de 38 y nacionalidad española.

Es evidente: se trataría de un nuevo caso de violencia de género, el cuarto en Madrid. Ahora se ha dado a conocer los datos del suceso. Los hechos sucedieron el sábado día 2, en torno a las ocho menos cuarto de la tarde noche, en el número 17 de la calle de la Caliza del distrito de Vicálvaro, en la capital madrileña. La localización es exacta.

Cabe apuntar que asimismo que el hombre también está acusado de un delito de tráfico de drogas. Los servicios de Emergencias recibieron una llamada avisando de la muerte de la mujer. Todo ocurrió de manera tan confusa como precipitada. Los indicios apuntaban a lo peor. Una ambulancia del Summa-112 se desplazó hasta el lugar de los hechos, y los sanitarios pudieron corroborar esta información. La muerte era una realidad.

Acto seguido varias patrullas de la Policía Nacional se trasladaron también hasta el domicilio, y descubrieron que, aparte del cadáver, había bellotas de hachís y una plantación de marihuana. Por este motivo, el hombre fue detenido por los dos delitos. No había escapatoria. No había pretexto. No había excusa válida.

¿Muerte violenta? El primer informe descartó que se tratara de una muerte violenta por traumatismos o lesiones -algo que pudiera sorprender a las primeras de cambio-, pero unas nuevas pruebas realizadas y otras pendientes, como el informe toxicológico, no descartaban que pueda tratarse de un homicidio.

Ahora, la Delegación del Gobierno para la Violencia de Género ha confirmado que la autopsia del cadáver de la víctima no excluye signos de violencia, aunque el forense no ha detectado síntomas de muerte violenta. Una muerte terrible.

Desde la Administración corroboran que sin duda se trata de un nuevo caso de violencia de género, aunque todavía están a la espera del análisis toxicológico para determinar si ha muerto intoxicada o por otras causas. ¿Qué relación existía entre el agresor y la víctima? La víctima mantenía una relación con su presunto agresor desde hacía poco tiempo…

Según han descrito algunas fuentes, el hombre es aficionado al culturismo y tiene abundantes tatuajes. A mayor abundamiento, algunos vecinos han asegurado que en otra ocasión también causó problemas: «En verano vino la policía a casa por otra pelea con una mujer».

Después de detenerlo el sospechoso fue trasladado en un primer momento a comisaría para tomarle declaración. A continuación pasó a disposición del juzgado de guardia, que decidió derivar el caso a un Juzgado de Violencia contra la Mujer. La violencia de género continúa en su espiral de despropósitos.