Un trabajador de seguridad privada ha fallecido en Alcalá de Guadaíra, en Sevilla, después de sufrir un accidente al «caerle una cancela» en el establecimiento de Leroy Merlín. El vigilante murió el sábado «a consecuencia del accidente laboral sufrido el miércoles»; según informa el secretario de Acción Sindical de CCOO Sevilla, Carlos Aristu. El sindicalista explica que «el empleado trabajaba para una subcontrata encargada del servicio de seguridad».

El pasado miércoles 4 de noviembre, entre las 22 y 23 horas de la noche, el vigilante de Seguridad, M.L.D. sufrió la caída de una de las cancelas correderas del parking de Leroy Merlín. Sucedió cuando la estaba terminando de cerrar de forma manual, debido a una avería. Según operarios del establecimiento, la cancela había estado manipulado para intentar repararla horas antes del suceso. Esta cancela carecía de topes finales y de algunos tornillos de fijación.

El vigilante de seguridad del Leroy Merlín fue trasladado por el servicio de emergencias sanitarias 061, hasta los servicios médicos de la mutua de accidente. Allí permaneció más de 12 horas, tratándole de una fractura de clavícula. Al parecer, no valoraron los daños internos. Debido al empeoramiento del estado de salud, lo trasladaron de urgencia al hospital Virgen del Rocío de Sevilla. El trabajador perdió gran cantidad de sangre por una hemorragia interna. Fue imposible salvarle la vida.

El lunes se guarda un minuto de silencio por el vigilante de Leroy Merlín

Este lunes, a las 12:00 horas, se guardará un minuto de silencio en recuerdo del fallecido a las puertas del Ayuntamiento de Alcalá de Guadaíra, convocado por el citado sindicato.

Por su parte, UGT lamenta en un comunicado que en el ámbito de la seguridad privada «no es la primera vez que encontramos fallecimientos por accidente de trabajo. Sobre todo en el momento de proceder al cierre o apertura de puertas o cancelas de accesos a instalaciones».

«Esta situación se ve agravada por constantes agresiones a profesionales de la seguridad privada en el desempeño de sus funciones; con mayor índice en medios de transporte donde ejercen su profesión, situación que se ha duplicado desde el inicio de la pandemia», ha detallado UGT.

Además, el sindicato ha alertado de que «en numerosas ocasiones este tipo de agresiones se producen sin que los vigilantes dispongan de medios de autoprotección suficientes ante la impasividad de empresas, clientes y el propio Gobierno»; que es «incapaz» de introducir por Ley «la obligación de dotar a los vigilantes de suficientes medios de autoprotección así como de una mayor cobertura jurídica durante la prestación de su servicio».