La Guardia Civil ha detenido a una mujer de 30 años, vecina de Sevilla, como presunta autora de cinco hurtos, cuatro delitos de estafa y uno de robo con fuerza en las cosas tras producirse distintos robos en taquillas de centros hospitalarios y en bares.

En un comunicado, la Guardia Civil explica que los agentes de San Juan de Aznalfarache (Sevilla) tienen conocimiento de que se había cometido un delito de robo con fuerza y otro de hurto denunciado por dos trabajadoras de un hospital de Bormujos (Sevilla).

Al parecer, señala que autores desconocidos habían forzado la taquilla en la que guardaban su bolso y resto de pertenencias las trabajadoras durante la jornada laboral y les habían sustraído el bolso. Además, a una de ellas le habían realizado cargos con la tarjeta de crédito.

Posteriormente, se han interpuesto otras cinco denuncias por hechos similares ocurridos en otro hospital de Castilleja de la Cuesta (Sevilla) y otra denuncia por dos robos en dos bares de copas, ambos en Tomares (Sevilla).

«La conexión entre todos estos delitos es la autora», según señala la Guardia Civil tras el visionado de las cámaras de seguridad de los establecimientos y, en otros casos, por reconocimientos fotográficos de víctimas y testigos, «todo ello con el handicap de que actuaba con la mascarilla obligatoria cubriéndole la cara».

En este marco, los agentes inician una investigación y, «finalmente, tras muchas horas de investigación y gestiones con otros cuerpos policiales», se ha conseguido detener a presunta la autora, una joven que «carece de domicilio fijo y es muy itinerante, lo que ha dificultado enormemente su búsqueda y detención».

Más robos

La Guardia Civil imputó a una persona como presunto autor de un delito de robo con fuerza en las cosas, en calidad de investigado, que habría cometido en una finca agrícola dedicada al cultivo de cítricos en Lora del Río (Sevilla) y también investiga a otra persona por un delito de defraudación de fluido eléctrico en la localidad sevillana de Tocina.

En un comunicado, destaca que el robo se produjo durante el mes de noviembre del pasado año, en una explotación agrícola de Lora del Río, y que se denunció el robo del equipo completo de sistema de riego, que consistía en un controlador, un sistema de filtrado y dos bombas de extracción, así como los daños causados, valorado todo ello en 12.000 euros, según la información aportada por su propietario.

Agentes del equipo Roca de Cazalla de la Sierra iniciaron una línea de investigación que se concretó en la sospecha de un individuo, extrabajador de una empresa del sector de riegos agrícolas que operaba en la comarca.

«Esta persona era conocedora de cuáles eran las fincas que poseían los sistemas de riego que él mismo había instalado». De este modo se sospecha que sustrajo al menos uno de estos sistemas, para posteriormente venderlo e instalarlo en una nueva finca.

Durante sus investigaciones, la Guardia Civil también detectó cómo se estaba llevando a cabo un supuesto delito de defraudación de fluido eléctrico en Tocina, cuya valoración por operarios de la empresa de suministro de energía arrojó un valor de más de 7.000 euros. En este caso se investiga a una mujer, de 48 años, como supuesta autora de estos hechos.