Unos 26.000 pollitos fueron abandonados hace una semana en la terminal de carga del aeropuerto de Madrid- Barajas. Solo han logrado sobrevivir 3.000 ejemplares.

La Policía Nacional está investigando el caso y analizando las causas. Del mismo modo, ha procedido a investigar toda la documentación de la empresa que había adquirido los animales. Así, se enfrentan a una posible responsabilidad criminal de las personas involucradas en un delito de maltrato animal.

Ocurrió durante el primer fin de semana de octubre, cuando la Policía Nacional fue alertada de la presencia de miles de pollitos abandonados en cajas de cartón en la terminal de carga del aeropuerto de Madrid.

Primeras investigaciones sobre el abandono de los pollitos

Al parecer, a la llegada del cargamento con los 26.000 pollitos la lluvia había desgastado las cajas de cartón que lo transportaban, por lo que terminaron rompiéndose. Por eso motivo, se hizo inviable continuar con su traslado hacia África. Definitivamente quedaron abandonados en la propia terminal de carga del aeropuerto madrileño.

La situación fue dramática a la llegada de la Policía Nacional a la terminal. En ese momento, unos 6.000 pollitos ya habían muerto por diversas causas: falta de alimentación, frío y condiciones de hacinamiento que se encontraban.

Sin embargo, el horror iba más allá, porque los 20.000 polluelos restantes habían comenzado a comerse los restos de los demás pollitos fallecidos.

Así, el olor y la putrefacción de los cadáveres hacía aumentar las malas condiciones en las que se encontraban el resto de aves, a duras penas agonizando.

Los pollitos quedaron abandonados hasta la llegada de la Policía; ya que ni la empresa responsable de dependencias ni la del envío se hicieron cargo de ellos.

Los agentes de Policía Nacional intentaron salvar la vida del resto de pollitos. En un primer momento llamaron a varias asociaciones protectoras para que se hicieran cargo de los 20.000 pollitos que aún vivían. Sin embargo, la inmensa mayoría terminó muriendo; sobreviviendo solamente un total de 3.000.

De manera inmediata, los agentes contactaron con dos asociaciones protectoras de animales para que se hicieran cargo de los 20.000 ejemplares que quedaban vivos, aunque posteriormente, debido a las malas condiciones que habían sufrido, murió la inmensa mayoría de ellos.Solo han permanecido con vida unos 3.000 ejemplares.