Una pareja mata cruelmente a un perro asfixiándolo

Aluden que estaban «haciendo un favor a la perrera porque iban a tope de trabajo»

Crueldad elevada a la enésima potencia. Crueldad innecesaria. Crueldad de regodeo. Crueldad inhumana. Crueldad gratuita. Una pareja de Lanzarote ha matado a un perro abandonado que intentaba entrar en su casa. Sólo por eso. Tan sólo por esta razón.

Ataron al animal y le pusieron una cinta americana en el hocico y en la mandíbula que le impedía respirar. Este hecho ha acabado, agónicamente, con su vida. Una muerte de sufrimiento impropia de una sociedad civilizada como la que supuestamente habitamos en pleno siglo XXI.

Ambos acusados, un hombre de 39 años y una mujer de 41, se enfrentan ahora a una pena de prisión de cuatro meses -¡únicamente de cuatro meses!- por maltrato animal. ¿Una pena insuficiente?

¿Lo peor de todo? Pues que han quedado absueltos por no tener antecedentes penales. Naturalmente este caso ha indignado a los colectivos animalistas. En tanto no debe quedar impune una atrocidad de tamaño calibre.

El suceso tuvo lugar el pasado día 18 de julio. En Teguise (Lanzarote). Ha creado muchísima polémica. Y no es para menos. Se considera que la condena a la que al cabo se enfrenta esta pareja es injusta. Debería ser bastante más dura.

Tan es así que, desde la Protectora de Lanzarote SARA, han mostrado su absoluto rechazo hacia la sentencia: «Nos parece increíble que en una sociedad civilizada se sigan cometiendo estos actos tan crueles contra los animales indefensos».

Asimismo desde SARA también explican que hace años que intentan ayudar a Timple, el perro asesinado y que sienten que le han fallado. Así las cosas, la plataforma Leales, especializada en la protección de animales abandonados, ha pedido que se endurezcan las penas contra los delitos de maltrato animal.

El asunto está en el candelero. La resolución judicial igualmente ha indignado a algunos usuarios de internet, que han organizado una recogida de firmas para pedir que se vuelva a celebrar un juicio con una condena más dura.

La cosa se ha avivado. Esta barbaridad, al menos socialmente, no se ha podido silenciar. Pedro, uno de los acusados, ha publicado un vídeo donde explica su versión de los hechos y alude que su intención no era hacer sufrir al animal, calificando la muerte de Timple como un «accidente».

¿No quería hacerlo sufrir? ¿Un accidente? Con todo y con eso, durante el juicio no mostró signos de arrepentimiento y llegó a decir que matándolo «estaba haciendo un favor a la perrera porque iban a tope de trabajo».

Las explicaciones de Pedro -explicaciones baldías porque nada han justificado- no han convencido demasiado a los usuarios de internet, que han mostrado su desacuerdo con las declaraciones del acusado. Su desacuerdo y su frontal rechazo. El perro es el mejor amigo del hombre pero… ¿es actitud recíproca?