Coruña-Gijón, la autovía de un sueño

El Cádiz, obligado a ganar en El Molinón y a esperar un tropiezo del Deportivo frente al descendido Córdoba

El sueño pasa por Gijón, pero el sueño pasa también por Riazor. En condiciones normales no hubiese sido una tarde de transistores, pero el fallo ante el Extremadura en Carranza obliga a estar pendiente de lo que ocurra en tierras gallegas en tarde de nervios desde las 20:30 horas.

El colchón ha venido a desinflarse en el momento más inoportuno y las cuentas son muy claras. Hay que ganar y esperar el empate de los blanquiazules. En caso de igualada, el resultado favorito de los amarillos, habría que esperar una derrota de los de Martí en su feudo. Todo bastante complicado a priori.

Cádiz y Depor, mejor dicho Depor y Cádiz (por orden de clasificación después de lo ocurrido el martes) afrontan este último envite en circunstancias muy similares, más allá de que los primeros lo harán en casa y los de Cervera como visitantes.

Ambos se enfrentan ante rivales con poco o nada en juego. Solo la lupa de la Liga de Fútbol Profesional que obliga a competir para evitar suspicacias. Sin embargo, a falta de ilusión, las convocatorias demuestran que van en chanclas a sus partidos.

Un factor importante en toda esta pelea es la presencia del Oviedo, con el morbo que eso añade sobre el posible comportamiento del Sporting. De todas maneras, visto lo visto ante el Extremadura, los condicionantes del rival no terminan siendo determinantes porque hace falta marcar y ya se sabe los problemas del Cádiz para perforar la portería contraria. Y sin Machís y Vallejo no digamos.

18 futbolistas integran una convocatoria muy similar a la del partido de hace cuatros días, aunque Cervera ya ha dejado entrever que habrá cambios en el once inicial que se mida a los asturianos. La baja de Garrido se antoja fundamental en el esquema de un técnico muy en entredicho esta semana.

Solo queda soñar y eso pasa por ganar, algo que no sucede desde hace demasiado tiempo, concretamente desde el gol de Machís en el descuento ante el Numancia el Domingo de Resurección. Y con esos números, lo normal era no depender de sí mismo en esta decisiva última fecha.