El tenista español Rafa Nadal cayó (6-4, 7-5) este sábado en semifinales del Masters 1.000 de París ante el alemán Alexander Zverev, otro duelo exigente que no logró enderezar el balear, en busca de un título que no tiene y antes de la Finales ATP.

El número dos del mundo regresó esta semana después de casi un mes de su último partido, el que supuso el 13º Roland Garros de su palmarés. En París, Feliciano López, el australiano Jordan Thompson y Pablo Carreño no fueron partidos fáciles, pero de menos a más, Nadal se adaptó y ganó. Ante Zverev no lo consiguió.

El alemán, con su entrenador David Ferrer en la grada, dio el primer paso adelante en la semifinal, tras un inicio intranquilo para ambos, y rompió en blanco a Nadal en el tercer juego. Después, lo confirmó también a alto nivel, reventando el revés cortado del español. Nadal celebró parar esa ebullición de su rival, pero con la pequeña ventaja a Zverev le bastaba para ganar el set.

En el segundo set Zverev no bajó los brazos y siguió al ataque. Nadal pudo responderle pero con dos bolas fuera y otra a la red entregó el ‘break’. Un descuido en mal momento, que a Zverev sin duda le dio la confianza que necesitaba para rematar la dura misión de ganar al hombre de las 1.000 victorias esta semana.

Nadal lo peleó para recuperar su saque pero también en el peloteo largo respondió el alemán. El español buscaba soluciones a la vez que tenía que salvar el partido con cuatro bolas de segundo ‘break’ en contra. En lo más difícil, el español volvió al ataque y logró empatar (4-4), pero el mejor Nadal del partido duró poco, algo fallaba. Zverev sí tuvo algo más que dar para romper y el balear se sentó negando con la cabeza, sabiendo ya su derrota.

El campeón de 20 ‘grandes’ se marcha una vez más sin el título en París, el cual se le resiste como en Miami y Shanghái, a pesar de tener 35 de estos Masters 1.000. Ahora, a Nadal le queda la cita de Maestros del 15 al 20 de noviembre, una extraña espinita en la carrera del español que para superar tendrá que seguir creciendo en Londres y ganar contra rivales todos de la talla de Zverev.

El alemán, Maestro en 2018, se verá las caras en la final con el ruso Daniil Medvedev, que superó (6-4, 7-6(4)) al canadiense Milos Raonic, defendiendo bien su saque para llegar a su primera final en 13 meses, la cuarta en un Masters 1.000.