Una historia que parece mentira. Un ataque contra agentes de la Policía Local y la Policía Nacional en Sevilla. En la barriada de Santa Isabel de San Juan de Aznalfarache (Sevilla), marcada por situaciones de exclusión social y delincuencia.

Según la Policía Local, varios individuos «recibieron a los funcionarios con el salvaje lanzamiento de objetos, entre ellos, piedras y naranjas», toda vez que la Policía Nacional sólo constata el lanzamiento de una naranja.

La sección del Sindicato Profesional de Policías Municipales de España (Sppme) en San Juan de Aznalfarache ha difundido en las redes sociales que la madrugada del sábado 5 de septiembre, dos agentes acudieron a la barriada desfavorecida de Santa Isabel para intentar disolver una fiesta al aire libre que se celebraba en la plaza de la calle Argentina.

Una vez allí, en este entorno popularmente conocido como la ‘esquina del gato’; sufrieron el «violento lanzamiento de naranjas y otro tipos de objetos por parte de un grupo de unas 50 personas».

Acudieron a la llamada de los vecinos

Además, añade que «todo ocurrió cuando una dotación de la Policía Local y de la Policía Nacional de manera conjunta acudió a varias llamadas telefónicas en las que se informaba de la celebración de una fiesta al aire libre por parte de una cincuentena de personas».

«A la llegada de los agentes, varios individuos recibieron a los funcionarios con el salvaje lanzamiento de objetos, entre ellos, piedras y naranjas», una «actitud hostil» que «obligó a los agentes a replegarse no sin antes intentar dar alcance a los autores de los hechos, lo que fue infructuoso», según la Policía Local.

Dado el caso, ha sido incoada una «investigación al objeto de identificar a los autores de dicho ataque» a los agentes, toda vez que fuentes de la Policía Nacional han indicado a Europa Press que agentes de dicho cuerpo prestaron servicio aquella noche en San Juan para colaborar con la Policía Local en el cierre de una actividad de venta que se ejercía desde una vivienda de la mencionada barriada, constatando la Policía Nacional el lanzamiento una naranja pero no piedras.