Una familia natural de Rota (Cádiz) está atravesando una auténtica tragedia. Para unos padres es un calvario afrontar la muerte de una hija, pero aún más si desconocen las causas del fallecimiento y ni siquiera pueden despedirse de ella.

Es lo que le ha ocurrido a estos padres roteños. Su hija vivía en Estados Unidos, donde era residente tras haber contraído matrimonio con un soldado norteamericano.

Hace 22 días que su yerno les comunicó la trágica noticia, pero aún saben sin saber que es lo que ha ocurrido. Solo saben, hasta el momento, que el caso está en investigación.

El pasado 14 de septiembre, Maria Estrella, madre de la fallecida, recibió una llamada de la base militar de Kansas, en Estados Unidos. En ese instante pensó que sería su hija, pero rápidamente escucho la apagada voz de su yerno.

«Estrella no está, Estrella se ha ido. Era lo único que me decía. No entendía nada. Él solo me decía lo siento, Estrella ya no está con nosotros», explica la mamá de la joven fallecida en Estados Unidos.

Veintidós días después solo sabe que Estrella, su hija, ha fallecido pero sigue sin saber qué ocurrió. Lo único, que fuera lo que fuera está en investigación. Al drama de esta familia se une la incertidumbre y a ésta la impotencia, porque los padres no hablan inglés y no reciben información.

Rota de dolor, María Estrella indica: «Necesito saber a ciencia cierta que le ha pasado a mi hija, y no tengo respuesta».

El cuerpo está en Miami, en tránsito para España, pero tampoco saben cuándo llegará, si llega. El resto, es todo especulación. El matrimonio no iba bien y Estrella pensaba volver a España. Ahora lo hará pero no como esperaban sus padres que viven una doble angustia. La del duelo y la de la incertidumbre.

Otra trágica muerte en nuestro país con una familia rota

 

Hay historias que estremecen el alma, y ésta es una de ellas, al igual que la de Estrella y su familia. El pasado 13 de agosto Sonia Sainz-Maza falleció de cáncer. Y lo hizo después de ser atendida telefónicamente durante tres meses por su médico de cabecera.

Así lo ha denunciado su hermana, Lydia, en una columna de opinión en El Correo de Burgos. Un texto que se ha hecho viral en redes sociales y está llegando a todos los rincones de España.

«Todavía no sé si a mi hermana la ha matado el Covid o el cáncer». «Tres meses sin una cita presencial». Son algunas de las frases que encogen en alma tan solo con leerlas.

Tras la carta, el diario anteriormente mencionado no ha dudado en realizar un reportaje a Lydia, hermana de la fallecida. En él, expone: «Hemos perdido nuestros derechos sanitarios».

Y es que la familia de Sonia Sainz-Maza denuncia que la Consejería de Sanidad de Castilla y León se ha olvidado «de que existen otras enfermedades graves».

La fallecida, Sonia, tuvo el primer contacto presencial con su doctor el día 17 de abril; en el municipio de Espinosa de los Monteros (Burgos). Y según las declaraciones de su hermana «su médico pudo verla en unas cuantas ocasiones, por distintos motivos, pero no consideró oportuno explorarla: nunca la tocó, nunca le mandó tumbarse en la camilla».

Critica que el sanitario no podía arriesgarse a un posible contagio, aunque eso probablemente le haya costado la vida a Sonia, de tan solo 48 años de edad.

Lo más duro que expresa Lydia se resume en una frase: «Mi hermana se ha estado muriendo al otro lado de un teléfono».