La Policía Nacional ha detenido en Almería a un hombre tras agredir a su mujer cuando ambos abandonaban el Hospital Provincial. El agresor tras ser reprendido tanto por el vigilante de seguridad como por un celador, la emprendió a patadas y puñetazos con ellos.

Los hechos se remontan al día 1, cuando el arrestado, de 32 años, comenzó a golpear a su mujer tras haber mantenido una fuerte discusión previa.

Según ha informado la Comisaría, el vigilante de seguridad y un celador presenciaron el ataque, y de inmediato acudieron a socorrer a la mujer a la salida del Hospital.

Al verse sorprendido por estas dos personas, el detenido cesó su actividad violenta con la mujer, y la emprendió a golpes con ellos. El detenido propinó puñetazos y patadas por todo el cuerpo tanto al celador como al vigilante de seguridad.

El celador sufrió una herida de consideración en la parte posterior de una de sus orejas. El vigilante de seguridad, por su parte, tuvo que ser asistido con varios puntos de sutura.

La Policía Nacional logró la detención en las calles aledañas al centro hospitalario del agresor. Gracias a la colaboración ciudadana, el agresor fue detenido tras darse a la fuga.

Según ha destacado la Comisaría, a la violencia física, se le unió la violencia verbal. Durante su traslado, no dudó en amenazar e increpar reiteradamente al vigilante de seguridad.

Aumento de la violencia 

La pandemia del coronavirus la crispacisión en muchos estamentos de la sociedad. El confinamiento y las posteriores medidas de seguridad ha provocado que gran parte de la ciudadanía se haya vuelto más irascible de lo común.

Este verano las agresiones a los sanitarios se han disparado. Según datos del Ministerio del Interior, entre enero y agosto del año pasado se produjeron 378 agresiones verbales o físicas a sanitarios, mientras que este año se han producido 446 durante el mismo periodo (un 18% más). Esto supone casi dos incidentes violentos al día, pero la realidad podría ser mucho peor.