Este martes 6 de octubre se celebra el Día Mundial de la parálisis cerebral y han creado una campaña en redes sociales #UnFuturoMejor llevada a cabo por la Confederación ASPACE. Sin duda el Coronavirus también está muy presente y tiene una incidencia importante en este tipo de pacientes.

Desde la confederación buscan garantizar la igualdad y no discriminar a las personas con parálisis, así como aliviar la presión económicas de las familias. El Movimiento ASPACE señala que el coronavirus a limitado los derechos de 120.000 personas con parálisis cerebral y también se han reducido los recursos a dichas entidades.

Por medio de la campaña quieren mentalizar a la gente de que este colectivo sufre la disminución en la calidad de vida que sufren tanto ellos como sus familias desde que se decretó el estado de alarma en marzo.

Atención necesaria para las familias

«La mayoría de los centros tuvieron que cerrar, en casa no recibían la atención que necesitaban y las familias han sido quienes han asumido las partes esenciales de los cuidados», critica el organismo. Según los datos que ofrecen, el 80% de las personas con parálisis necesitan a cuidadores las 24/7 y esta situación se ha complicado en los últimos meses por la falta de asistencia.

Desde la vuelta a la nueva normalidad los centros han vuelto a abrir sus puertas, pero han tenido que asumir los costes para garantizar la seguridad de los pacientes. Ante la crisis económica por el coronavirus el escenario es más complicado y existe una mayor vulnerabilidad entre el colectivo.

Con dicha campaña se espera concienciar a la población sobre la importancia de las necesidades de todos los colectivos y que no pueden quedarse atrás pese a que exista una pandemia mundial. Para dar voz a dicha campaña la organización ha hablado con diferentes personas que evidencian el problema que viven día a día donde ponen de manifiesto la falta de reconocimiento. a dichas necesidades del colectivo, entre otras.

Sonia Ruiz, directora gerente de ASPACE Coruña, señala que dicho colectivo ha sufrido más aún las consecuencias del coronavirus tanto de manera física como psíquica debido al aislamiento y a no poder mantener las relaciones sociales, algo tan necesario.

¿Qué es la parálisis cerebral?

La parálisis cerebral es un grupo de trastornos que afecta la capacidad de una persona para moverse, mantener el equilibrio y la postura. Los trastornos aparecen durante los primeros años de vida. Por lo general, no empeoran con el tiempo. Las personas con parálisis cerebral pueden tener dificultades para caminar. También pueden tener problemas realizando tareas como escribir o usar tijeras. Algunas tienen otras afecciones médicas, como trastornos convulsivos, o discapacidad mental.

La parálisis cerebral ocurre cuando las áreas del cerebro que controlan el movimiento y la postura no se desarrollan correctamente o se lesionan. Los signos prematuros de parálisis cerebral suelen aparecer antes de los 3 años de edad. Frecuentemente, los bebés con parálisis cerebral son más lentos para voltearse, sentarse, gatear, sonreír o caminar. Algunos niños nacen con parálisis cerebral; otros la adquieren después del nacimiento.

No existe una cura para la parálisis cerebral, pero el tratamiento puede mejorar las vidas de quienes la sufren. El tratamiento incluye medicinas, aparatos y terapia física, ocupacional y del habla.

Parálisis de Bell

La parálisis de Bell causa debilidad repentina y temporal en los músculos faciales. Esto hace que la mitad de la cara se vea caída. La sonrisa se dibuja de un solo lado y uno de los ojos no cierra por completo.

La parálisis de Bell, que también se conoce como parálisis facial, puede suceder a cualquier edad. No se conoce con exactitud la causa. Se cree que es resultado de la hinchazón e inflamación del nervio que controla los músculos de un lado de la cara. También puede ser una reacción después de una infección viral.