Los rebrotes de coronavirus en varios países europeos como España o Francia y las medidas de contención aplicadas por las autoridades hacen «titubear» la intensidad de la recuperación de la crisis económica europea.

La recuperación no será completa hasta finales de 2022 o principios de 2023, cuando alcanzará los niveles previos a la pandemia, según ha advertido la presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde.

«Anticipamos que a mediados de 2021 habrá una vacuna, pero eso no implica que haya una recuperación instantánea. No vemos una recuperación completa, de vuelta a niveles pre-Covid hasta el final de 2022″, ha señalado la banquera central en su intervención en un acto organizado por ‘The Wall Street Journal’; en el que ha advertido del elevado grado de incertidumbre al respecto.

En este sentido, Lagarde ha expresado su preocupación por la repercusión que las medidas de contención que tienen que tomar las autoridades tendrán en la recuperación. «Así que en lugar de esa ‘V’ que todos anhelamos y esperamos, tememos que ese segundo brazo de la ‘V’ pueda ser un poco más titubeante», confiesa.

La crisis económica podría verse frenada por la determinación de los países

No obstante, Lagarde ha destacado que está observando la determinación de las autoridades de los distintos países afectados por rebrotes de la enfermedad. Los países tienen la intención de «no ir a un confinamiento total de nuevo» y, en su lugar, aplicar medidas más específicas.

En cuanto a la actuación del BCE, Lagarde ha subrayado el mandato de estabilidad de precios de la institución. Además, ha añadido que la entidad «no ha llegado al punto de reversión (‘reversal rate’)» en cuanto al nivel que pueden alcanzar los tipos de interés del banco central, aunque ha afirmado que este instrumento de política monetaria no es necesariamente el más adecuado en crisis como la actual.

«La herramienta de los tipos de interés funciona mejor en unas condiciones que no necesariamente son una crisis como la actual», ha defendido la francesa. Para quien en las circunstancias actuales «son mejores herramientas» otras medidas implementadas como poner a disposición liquidez o comprar activos.

En cualquier caso, la presidenta del BCE ha asegurado que la entidad está preparada para abordar la situación a medida que se vaya desarrollando. Añadiendo que «calibrará y recalibrará lo que deba calibrarse y recalibrarse como sea necesario». «Estamos preparados para usar todas las herramientas que den un resultado eficaz, eficiente y proporcional», ha sentenciado.

La economía española se hunde

La economía española entró en recesión técnica en el segundo trimestre del año tras registrar un desplome del PIB del 18,5% entre abril y junio, su mayor caída trimestral en la serie histórica que maneja el Instituto Nacional de Estadística (INE) y que arranca en 1970. Hasta ahora, los mayores retrocesos trimestrales del PIB habían sido el del primer trimestre de este año (-5,2%) y el del primer trimestre de 2009 (-2,6%).

Con la fuerte contracción del PIB en el segundo trimestre, que coincide prácticamente con la vigencia del estado de alarma por la crisis sanitaria, España entra de nuevo en recesión técnica al sumar dos trimestres consecutivos en negativo. Avanza la crisis económica.

Es la tercera vez en el siglo XXI en que la economía española afronta una recesión: durante la crisis de 2008 entró en ella en dos ocasiones, la primera vez en el cuarto trimestre de 2018 (saliendo de ella en el segundo trimestre de 2009) y la segunda en el segundo trimestre de 2011. Esta segunda recesión duró más tiempo, hasta el cuarto trimestre de 2013.

El periodo abril-junio se ha visto afectado de lleno por la paralización de numerosas actividades económicas como consecuencia de la declaración del estado de alarma, lo que ha provocado un retroceso de la economía sin precedentes en la historia reciente.