Pedro Sánchez está convirtiendo al dictador en un mártir

La fijación con la tumba de Franco está haciendo de El Valle de los Caídos uno de los monumentos turísticos más rentables de España

A pocos días de la exhumación, decenas de miles de personas peregrinan cada día al Valle de los Caídos con el objetivo de honrar y de fotografiarse en la tumba del General Franco. Visitas desde toda España para ver la tumba de un dictador que Pedro Sánchez está reviviendo a diario, y es que Franco está más vivo ahora que en los 80, los 90 y que en la primera década del 2000.

Basílica de la Santa Cruz del Valle de los Caídos | Keko Romero para elMIRA.es

Que a nadie se le escape, antes de que Pedro Sánchez pusiera de moda el franquismo, el Valle de los Caídos era un desierto, ahora es un negocio rentable, dentro del panorama turístico nacional es de los más rentables, y es que la entrada al lugar no se caracteriza por ser económica (nueve euros por persona sin audioguía).

Ojo, no son solo personas mayores las que visitan la Basílica donde aguardan los restos del Caudillo, sino también muchos jóvenes, e incluso extranjeros, quienes con guías conocen de primera mano, pese a quien le pese, para bien para algunos y para mal para muchos, historia no tan reciente de España.

Los restos de Franco no son ahora de fácil acceso, y lo que va a conseguir Pedro Sánchez es que sí lo sean… ¿Quién dice que el nuevo lugar no va a ser más visitado que el actual? El Valle de Los Caídos se encuentra a 58 kilómetros de Madrid, y no coge de paso, hay que visitarlo adrede. Al final, es el PSOE quien va a conseguir acercar a Franco al pueblo.

De momento, los restos del dictador van a ser trasladados al cementerio de Mingorrubio, en El Pardo, barrio madrileño donde se ubica el Palacio Real de El Pardo, residencia alternativa de los reyes de España hasta Alfonso XIII y luego del propio Francisco Franco, así como el Palacio de la Zarzuela, residencia del rey Felipe VI y su esposa, la reina consorte, Doña Letizia Ortiz.

Realmente, si el objetivo de Pedro Sánchez era alejar a Franco de la ciudadanía, lo que va a conseguir es todo lo contrario, acercarlo y llevarlo  a un lugar turístico de por sí, y de fácil acceso. Parece más bien que en vez de estar en contra del dictador, lo quería y amaba con desmesura.

Con toda esta obsesión, colocando la exhumación por delante del resto de problemas de los españoles, como el desempleo, la ya cercana crisis económica, Cataluña, las pensiones, la vivienda, la inmigración,… convierte al dictador tras la inminente para muchos conocida como la «profanación» de su tumba, en todo un mártir.

Muchos desconocen que el general no dejó en su testamento alguna indicación sobre dónde ser enterrado. El panteón familiar en el cementerio de Mingorrubio en El Pardo era el lugar lógico, pero el entonces presidente Arias Navarro y el actual rey emérito don Juan Carlos de Borbón, improvisaron en apenas tres días que el mausoleo fuera el elegido.