No es normal que con casi un millón de muertos en todo el mundo y más de 26 millones de contagiados haya todavía personas que no se han enterado o no se quieren enterar de la gravedad del asunto.

La última imagen para la vergüenza ha tenido lugar en el Tour de Francia. En la primera etapa pirenaica, se permitió a los espectadores acudir para animar a los ciclistas.

Tal y como se puede apreciar en las imágenes, lejos de respetar la distancia de seguridad, los aficionados se agolparon y alentaron a los corredores a pocos centímetros de ellos. Un acto de irresponsabilidad total que avergüenza en el mundo entero.

De hecho, muchos de ellos sin mascarilla o con la mascarilla indebidamente colocada, estos imprudentes aficionados chillaban y alentaban a los corredores para darles ánimo en el último tramo de carrera de la primera etapa pirenaica del Tour de Francia.

Una escena cuanto menos bochornosa y que no deja en muy buen lugar a la organización del Tour de Francia, que en un principio prometió una prueba sin espectadores donde lo principal era la salud de los corredores. Ahora mismo, todos son dudas y pronto veremos cuanto de caro han podido salir los ánimos de estos irresponsables.