Un centenar de españoles atrapados en Marruecos buscan la manera de volver

Tras el cierre de la frontera terrestre, proponen viajar en barco desde Beni-Enzar a Melilla, una travesía de apenas tres kilómetros de distancia a través de un buque

Un centenar de españoles atrapados en Marruecos han dirigido sendas cartas al Defensor Pueblo, a Exteriores, Gobierno y Ciudad para pedirles que les ayuden a regresar a Melilla tras el cierre de la frontera terrestre y proponen viajar en barco desde Beni-Enzar a Melilla, una travesía de apenas tres kilómetros de distancia a través de un buque de la Operación Balmis del Ejército o de cualquier naviera que se ofreciera, un viaje que costearían de sus bolsillos.

Esta es la opción que ofrecen a las autoridades ante la negativa que han recibido hasta ahora para la creación «un pasillo humanitario» para cruzar el puesto terrestre que separa la localidad marroquí de la ciudad española, de apenas 300 metros.

En el escrito, al que ha tenido acceso Europa Press, han expuesto que la complicada situación que estamos atravesando a causa de la crisis sanitaria del COvid19 «está constituyendo, para más de un centenar de personas, entre ciudadanos españoles y residentes legales en nuestro país, un auténtico drama añadido, al habernos sorprendido en Marruecos el inesperado cierre de la frontera con Melilla el pasado 13 marzo».

Al respecto, han señalado que, durante esas duras semanas alejados forzosamente de sus familiares y hogares, han seguido «con dolor y preocupación» la tragedia que están atravesando. También han dicho que ven cómo el Estado repatría continuamente españoles desde los más recónditos puntos del planeta, «y nos sentimos impotentes al comprobar que tan solo unos kilómetros nos separan de nuestras casas sin que nadie lo remedie», ya que la mayoría vive en Melilla.

En la misiva, han subrayado que este grupo «es especialmente vulnerable al haber niños separados de sus padres, bebés con patologías, familias repartidas, personas mayores, gente con dolencias crónicas que precisan medicación, personas que ya han perdido hasta sus trabajos y claman por poder volver a salvar lo que puedan de sus medios de vida».

Según han proseguido, estas personas «no tienen ya en muchos casos recursos económicos» y les preocupa «estar en Marruecos durante una pandemia tan grave sin cobertura sanitaria alguna».

Entrada por tierra o por mar

Los afectados por el cierre de la frontera de Marruecos han explicado que a través del Consulado General en Nador se les informó de un vuelo desde Casablanca, previsto para este jueves 7 de mayo, con lo que además Exteriores anuncia el fin de las repatriaciones. «Es una posibilidad remota para nosotros por distintos motivos, además de que no se nos garantizaba plaza».

Entre los motivos que esgrimen están que se exige pasaporte sellado con entrada a Marruecos cuando «saben que no es exigible para melillenses y no disponemos de él» a la hora de cruzar la frontera terrestre y se les trasladaría a Madrid, «sin garantías de cómo llegar hasta Melilla».

Además, han apuntado que hay casos de niños que han quedado con los abuelos y no tendrían modo de viajar solos, y además «los transportes terrestres están cerrados en Marruecos y no nos informan de cómo podríamos llegar a Casablanca», ciudad de la que partirá el avión de Iberia el día 7. Ello sin contar que «la mayoría no cuenta con recursos económicos para pagar el viaje».

En definitiva, los españoles bloqueados en Marruecos han asegurado que «la sensación generalizada de este grupo de españoles y residentes es de desesperanza y desolación, por lo que apelamos a su solidaridad, sentido de país, responsabilidad como cargo público y compasión para que nos ayuden a volver a Melilla».

En este sentido, han apuntado que «si es imposible que Marruecos acceda a abrir la frontera, ¿por qué no nos auxilian con un barco desde Melilla a Beni Enzar? ¿Por qué no establecer un corredor humanitario entre países vecinos? Son medidas que se adoptan incluso en tiempos de guerra, ¿cómo no hacerlo con algo tan sensible y extraordinario como una pandemia entre países que se dicen amigos?

«Los días pasan y no entendemos por qué no se nos auxilia cuando hace semanas que el consulado General de Nador conoce nuestra problemática», han concluido la carta dirigida a varias autoridades de España.

La misiva ha sido dirigida al Defensor Pueblo, al presidente de la Ciudad de Melilla, a la delegada del gobierno, a la Embajada de España Rabat, al Consulado Nador y a los parlamentarios nacionales, los senadores y diputado por Melilla.