El Papa insta a los jóvenes a mirar a los ojos en lugar de grabar con el móvil

«Solo piensan en hacer dinero y alcanzar una posición, casi como si fuesen las únicas metas de la vida»

El Papa ha criticado el «difuso narcisismo digital» que afecta a los jóvenes y también a los adultos, y ha pedido a los primeros que no sean como los testigos oculares que prefieren «grabar la escena» antes de mirar a los ojos a sus protagonistas.

«Somos los testigos oculares de muchos eventos, pero nunca los vivimos en directo. A veces, nuestra primera reacción es grabar la escena con el celular, quizás omitiendo mirar a los ojos a las personas involucradas», ha señalado el Pontífice. Francisco ha lanzado este mensaje para la 35ª Jornada Mundial de la Juventud que comenzará el 5 de abril de 2020.

En su opinión, algunos jóvenes puede que hayan respirado a su alrededor el materialismo de quien «solo piensa en hacer dinero y alcanzar una posición, casi como si fuesen las únicas metas de la vida». «Con el tiempo aparecerá inevitablemente un sordo malestar, una apatía, un aburrimiento de la vida cada vez más angustioso», ha augurado.

Así, ha recordado las situaciones que viven en la actualidad. «Hay quien, por ejemplo, se juega todo en el hoy, poniendo en peligro su propia vida con experiencias extremas. Otros jóvenes, en cambio, están ‘muertos’ porque han perdido la esperanza», ha explicado.

Igualmente, ha lamentado que también entre los jóvenes se expande la depresión, que en algunos casos puede llevar incluso a «la tentación de quitarse la vida». «Cuántas situaciones en las que reina la apatía, en las que caemos en el abismo de la angustia y del remordimiento», ha dicho.

SALIR DE SU PROPIO ‘HAPPY HOUR’

Por ello, ha clamado por los jóvenes que lloran «sin que nadie escuche el grito de su alma». «A su alrededor hay tantas veces miradas distraídas, indiferentes, de quien quizás disfruta su propia ‘happy hour’ manteniéndose a distancia», ha indicado.

De este modo, en su mensaje para la 35ª Jornada Mundial de la Juventud 2020, que se celebrará a nivel Diocesano, ha recordado que hay realidades de muerte: física, espiritual, emotiva, social. «¿Nos damos cuenta o simplemente sufrimos las consecuencias de ello? ¿Hay algo que podamos hacer para volver a dar vida?», se ha preguntado.

Además, les ha avisado sobre los «ídolos» del éxito que resultan ser una «ilusión». «Pretenden todo de nosotros haciéndonos esclavos, pero no dan nada a cambio. Y, al final, se derrumban, dejando solo polvo y humo. En este sentido los fracasos, si derriban a los ídolos, son una bendición, aunque nos hagan sufrir», ha dicho.

COMPASIÓN Y SENSIBILIDAD

En todo caso, ha recalcado que en muchas ocasiones los jóvenes saben «con-padecer». «Es suficiente ver cuántos de vosotros se entregan con generosidad cuando las circunstancias lo exigen. No hay desastre, terremoto, aluvión que no vea ejércitos de jóvenes voluntarios disponibles para echar una mano. También la gran movilización de jóvenes que quieren defender la creación testimonia vuestra capacidad para oír el grito de la tierra», ha manifestado.

En definitiva, les ha pedido que no se dejen robar su sensibilidad.. «Que siempre podáis escuchar el gemido de quien sufre; dejaos conmover por aquellos que lloran y mueren en el mundo actual. Si sabéis llorar con quien llora, seréis verdaderamente felices. Muchos de vuestros coetáneos carecen de oportunidades, sufren violencia, persecución. Que sus heridas se conviertan en las vuestras, y seréis portadores de esperanza para este mundo. Podréis decir al hermano, a la hermana: ‘Levántate, no estás solo’, y hacer experimentar que Dios Padre nos ama y que Jesús es su mano tendida para levantarnos», ha dicho.

Para el Papa, «un signo de cercanía, sencillo pero concreto, puede suscitar fuerzas de resurrección». «Sí, también vosotros jóvenes podéis acercaros a las realidades de dolor y de muerte que encontráis, podéis tocarlas y generar vida como Jesús. Esto es posible, gracias al Espíritu Santo, si vosotros antes habéis sido tocados por su amor, si vuestro corazón ha sido enternecido por la experiencia de su bondad hacia vosotros», ha concluido.