La pandemia del Coronavirus sigue avanzando en todo el mundo. La situación ha empeorado mucho en la última semana en Andalucía. La comunidad suma la mayor cifra de hospitalizados desde el comienzo, superando los 3.000 ingresados. Ante ello, el Gobierno de Juanma Moreno ya piensa en un endurecimiento de las medidas. 

«Si la situación no mejora, no hay otra alternativa que limitar aún más la movilidad», comenta el presidente de la Junta de Andalucía. A su vez, asegura que «no nos vamos a precipitar», puesto que «estamos analizando al detalle la evolución de la incidencia del virus en toda Andalucía durante esta semana y el impacto de las medidas que entraron en vigor el pasado viernes».

Ante todo, Juanma Moreno piensa que «es una decisión difícil». Puesto que «cerrar el grifo de la movilidad afecta a la economía y repercute en la actividad y en el negocio de muchas familias andaluzas».

El jefe del ejecutivo andaluz ha asegurado que el próximo domingo, 8 de noviembre, se reunirán los expertos y siguiendo sus recomendaciones, «tomaremos una decisión».

Juanma Moreno propone, en caso de que finalmente sea necesario hacerlo, «preservar todo lo que podamos la franja de mayor producción en la economía». Para el presidente de la Junta de Andalucía, esta franja comprende desde primera hora de la mañana hasta las 15:00. 

Es decir, «desde la noche hacia atrás, abarcando algo de la tarde para intentar no lesionar más la economía. Es una posibilidad y nada está decidido aún», comenta.

Moreno finaliza matizando que están «estudiando todas las opciones para evitar el confinamiento domiciliario, que sería la última opción». Por último, manda un mensaje llamando a la responsabilidad social. «Todos podemos ayudar: respetemos las normas, seamos prudentes, guardemos la distancia de seguridad y usemos siempre la mascarilla».

El confinamiento domiciliario como “última opción”

En declaraciones a Antena 3, Juanma Moreno ha manifestado que, “por ahora”, el Gobierno andaluz no se plantea pedir un confinamiento domiciliario, como sí han hecho ya otras comunidades, y ha indicado que estarán muy pendientes de la evolución de la pandemia durante esta semana y hasta el próximo día 8, dado que al día siguiente termina el plazo de vigencia de las actuales medidas aprobadas por la Junta en el marco el estado de alarma que se ha decretado en España.

En función de cómo evolucione la pandemia a lo largo de esta semana, según ha agregado, con el asesoramiento del comité técnico-científico, se decidirá si se continúa con las actuales medidas o si hay que adoptar otras “más restrictivas”, como podría ser el cierre de actividad económica a horas más tempranas.

Moreno ha mostrado su preocupación por que la situación se “está agravando y recrudeciendo de manera muy rápida y estamos viviendo situaciones de cierto agobio en algunas provincias”.
Ha incidido en que, pese a las duras medidas adoptadas, que suponen también limitar la movilidad ciudadana, la evolución de la pandemia no está siendo buena en provincias como Granada o Jaén.

La Junta anticipa un escenario de 4.500 ingresos por coronavirus

El Consejo de Gobierno ha tomado conocimiento de la actualización del estudio sobre recursos asistenciales elaborado por la Consejería de Salud y Familias ante un posible escenario de 4.500 pacientes ingresados por Covid-19 en Andalucía.

En atención a este estudio y llegada esta situación, la Consejería ha previsto la activación de todos los planes de contingencia hospitalario. A esto se suma el cese de la actividad asistencial normal en función de las instrucciones recogidas en cada uno de ellos.

De este modo, Andalucía incrementaría su capacidad hospitalaria hasta las 15.275 camas convencionales y 2.070 de UCI. En la actualidad hay un total de 12.379 camas convencionales y 1.245 UCI disponibles

Este plan funcional contempla la adaptación de la gestión asistencial; manteniendo en todo caso todas las revisiones oncológicas al igual que las consultas, pruebas diagnósticas y/o tratamientos de esta índole.

De igual modo, se mantendrían las primeras visitas y pruebas de primer diagnóstico de patologías potencialmente graves y del seguimiento del embarazo y se potenciarían las consultas en acto único. También se mantendrían operativas las consultas y cirugías de urgencias y partos; así como la actividad relacionada con trasplantes, transfusiones o cualquier seguimiento de patologías que requiera soporte especializado.