El mes de noviembre es, de suyo, mes de difuntos. Mes oscuro también en lo climatológico. Mes de remembranza por los seres queridos. Mes en el que todo se apaga, incluso las claridades de los atardeceres. Mes de ánimas. Mes de vuelta a lo luctuoso. Mes de castañas calentitas, mes de misa por el alma de quienes ya no habitan este mundo de los vivos. Mes de visita a los cementerios.

Precisamente en este mes de noviembre del fatídico año 2020 -lo es en muchos sentidos y en muchos órdenes- se ha producido un fallecimiento muy sentido en esta ciudad de Jerez de la Frontera. Un fallecimiento que ha caído como jarro de agua fría y que ha inundado de dolor a todos cuantos conocieron a tan magnífica persona…

Se trata del padre don Antonio Sizuela, quien ya ha entregado su alma a Dios, por cuyo Evangelio don Antonio se ofreció a manos llenas durante toda su existencia entre sus hermanos los hombres. Un sacerdote entregado a la causa de los demás y a la causa de Jesucristo. Vivió dando ejemplo, como un auténtico apóstol del Señor. Sus buenas maneras y su trabajo incansable lo convirtieron en un cristiano ejemplarizante.

La Hermandad de Bondad y Misericordia ha emitido el siguiente comunicado de condolencia: “Con gran tristeza, queremos dar nuestro más sentido pésame a familiares, amigos y a toda la Comunidad Parroquial de San Juan de Dios por el fallecimiento del Rvdo. Padre D. Antonio Sizuela Naranjo, párroco emérito de nuestra Parroquia de San Juan de Dios. Que el Señor de la Bondad y Misericordia los ampare en estos momentos tan difíciles. D. E. P.”.

De otro lado, las Hermandades también siguen desarrollando los actos propios de este mes de noviembre. Como ya detallamos en las páginas cofrades de MIRA días atrás, las Dolorosas se visten de negro para así patentizar el luto en una tradición antiquísima. Los vestidores se afanan para engalanar a las Vírgenes cada cual según su estilo propio y toque personal. Visitar a las Vírgenes de negro constituye todo un clásico en este undécimo mes del año.

Misas de Hermandad por los hermanos difuntos

Igualmente, y dentro del ámbito de los propios cultos mensuales, la Santa Misa de Hermandad celebrada en noviembre suele dedicarse por los hermanos difuntos de cada corporación, muy especialmente por los fallecidos durante el año en curso. Las Hermandades se caracterizan también por otorgar un merecida prelación a los cofrades destacados que ya subieron a las estancias celestes. Las cofradías saben cuidar la remembranza de sus cofrades difuntos.

Así, por ejemplo, la Hermandad de Nuestra Señora de Loreto en su Soledad, con sede canónica en la céntrica iglesia parroquial de San Pedro. La institución presidida por Eusebio Castañeda ha convocado para este viernes día 6 de los corrientes, en su mencionada sede y a las 20.30 horas, solemne misa de sufragio de las almas “de nuestros hermanos y aviadores fallecidos, en especial del presente año: D. José Antonio Salazar Gordillo y D. Manuel Rodríguez Porrúa”.

El Director Espiritual y la Junta de Gobierno ruegan a todos los hermanos una oración por sus almas y la asistencia a estos sufragios en cumplimiento de lo que disponen las Reglas de esta señera cofradía de la tarde del Viernes Santo jerezano. En todo momento se respetarán las normativas sanitarias imperantes según estos delicados momentos de pandemia.

Manuel Rodríguez Porrúa fue un cofrade muy querido en Jerez. Sobre todo en sus Hermandades de siempre, tales como Loreto, Coronación, Cinco Llagas, Huerto o Prendimiento. Su marcha, prematura, dejó un profundo vacío en todos cuantos tuvieron el privilegio de compartir amistad y vivencias con el bueno de Manolo Porrúa.