El Covid-19 no solo afecta a las personas mayores. No solo afecta a personas con patologías previas. Es un virus que puede padecer cualquier sector de la población y provocar el ingreso en UCI de personas que jamás lo imaginarían.

Es el caso de Rafael Escudero y José Luis Ruiz. Dos andaluces jóvenes y sin patologías previas que han pasado varios meses luchando contra el Covid-19. Han estado al límite y casi pierden la vida.

Hoy tienen la oportunidad de contar su experiencia y Canal Sur ha recogido sus testimonios para hacer un llamamiento a los ciudadanos, a la precaución y responsabilidad de todos.

Rafael Escudero es cordobés, tiene 49 años y era una persona totalmente sana. Debido al Coronavirus ha pasado seis meses en el Hospital, tres de ellos en UCI. Ha sufrido neumonía bilateral, infecciones, intervenciones quirúrgicas y aún continúa en rehabilitación.

«Yo era un vegetal. Era una persona que me había quedado inmóvil. Contra esto no se lucha tomándote una cerveza o quedando con tus amigos; puedes contagiar a toda tu familia», explica Rafael.

Por su parte, José Luis Ruiz ingresó en un hospital de Sevilla antes del primer estado de alarma. Estuvo ingresado dos meses, la mitad del tiempo intubado y con traqueotomía. Ocho meses después, también sigue en rehabilitación. Son sólo dos ejemplos que recuerdan que el virus no distingue edades.

José Luis Ruiz Covid-19

«Como te coja fuerte te hace daño. Ya han pasado ocho meses de mi alta y todavía no puedo hablar bien, no puedo andar bien, dificultades para respirar y hace mucho daño. Pido que tengan precaución y conciencia porque nadie está libre de cogerlo», expresa José Luis.

El caso de Óscar Riballo

Desde el principio de la pandemia, los expertos siempre han partido de la misma cantinela: ‘El virus no afecta igual a los jóvenes que a los mayores’. Y es cierto que el Coronavirus se ha cobrado más vidas de personas de avanzada edad, pero también han fallecido jóvenes en el camino. Nadie está exento en esta ‘guerra’.

Con ello no quiere decir que los jóvenes sean los único culpables de la situación que atraviesa España en esta segunda ola. Políticos y ciudadanos de todas las edades estamos englobados en un saco donde cada uno debe asumir sus correspondientes responsabilidades.

Sin embargo, los jóvenes han aprovechado la frase para creerse seres indestructibles ante la pandemia. Muchos de ellos piensan: “A mi me da igual contagiarme, lo que me da miedo es contagiar a mi familia”.

Pues quizás deben ir pensando ya (nunca es tarde) en cubrir sus espaldas. En empezar a tener respeto a un virus que también puede acabar con sus vidas o llevarles a experimentar situaciones límites, como el caso de Óscar.

Óscar Riballo es un joven de 32 años que ha padecido el Coronavirus y realmente ha visto la muerte muy cerca. Este chico ha estado en coma en la UCI del Hospital d’Hebron de Barcelona a causa del Covid-19.

Muchos de ustedes, lectores, pensarán: Seguro que tenía otras enfermedades para llegar a esa situación. Craso error. Óscar no tenía ningún tipo de patología previa que le acrecentara el virus del Covid-19.

Es más, se trata de una persona deportista y con buenos hábitos de vida. A sus solo 32 años trabaja como farmacéutico y en sus ratos libres le gusta practicar boxeo.

Jamás pensaba que el Coronavirus pudiera llevarlo a tal situación, pero el virus reacciona de una forma diferente en cada organismo. A Óscar lo llevó al límite.

El pasado 29 de septiembre conoció la mala noticia tras encontrarse varios días en mal estado. Resultó ser positivo en Coronavirus. Así, en un principio el estado de salud de Óscar no parecía peligrar. Sin embargo, con el paso de los días la salud iba empeorando y los síntomas cada vez eran más fuertes. Finalmente necesitó ser ingresado en la UCI,

Al parecer, el contagio se produjo en la capital de Andalucía, en Sevilla. Tras ello permaneció más de 15 días intubado y en coma en la UCI del Hospital de Vall d’Hebron.

En declaraciones a NIUS, Óscar explica: “Me trasladaron de UCI porque la situación no mejoraba, mi neumonía cada vez iba a más y me indujeron el coma y me intubaron para poder medicarme y ver si mi situación mejoraba. Estuve así más de siete días”.

Así, este chico pide responsabilidad a los jóvenes para prevenir el Coronavirus: “No dejen de vivir, pero que sean responsables, que nadie está a salvo de este virus.”

Gracias al gran trabajo de los profesionales sanitarios, Óscar Riballo ya ha sido dado de alta y comienza a recuperarse de este gran susto que le ha dado la vida. Una experiencia trágica y dura que le ha llevado a compartir su historia para intentar conciencias a los jóvenes que aún desprecian al Coronavirus.